- El ingreso en THE BALANCE se rige por un procedimiento claro y deliberado, orientado a garantizar desde el primer contacto la seguridad, la adecuación clínica y una orientación responsable.
- Cada fase existe para confirmar que la atención propuesta es indicada y coherente con las necesidades y circunstancias de la persona.
- 1: CONVERSACIÓN INICIAL CONFIDENCIAL El proceso comienza con una conversación privada y confidencial.
El ingreso en THE BALANCE se rige por un procedimiento claro y deliberado, orientado a garantizar desde el primer contacto la seguridad, la adecuación clínica y una orientación responsable. El proceso es estructurado, sin precipitación. Cada fase existe para confirmar que la atención propuesta es indicada y coherente con las necesidades y circunstancias de la persona.
El ingreso no es automático. Es una decisión clínica fundamentada.
PASO 1: CONVERSACIÓN INICIAL CONFIDENCIAL
El proceso comienza con una conversación privada y confidencial. Esta primera toma de contacto permite comprender la situación en su contexto, incluyendo:
- Motivo de consulta y dificultades actuales
- Antecedentes relevantes de salud mental y/o consumo de sustancias
- Consideraciones de seguridad y grado de urgencia
- Contexto personal, profesional y familiar
El objetivo es escuchar con rigor y determinar si procede una evaluación adicional. En esta fase no se espera un compromiso ni una decisión de continuidad.
PASO 2: REVISIÓN CLÍNICA Y VALORACIÓN DE IDONEIDAD
Cuando resulte pertinente, se revisará información médica o terapéutica relevante. Esta etapa permite determinar:
- Idoneidad clínica para nuestros programas
- Nivel de complejidad y apoyos necesarios
- Riesgos potenciales o contraindicaciones
- Si THE BALANCE es el entorno asistencial indicado
No todas las situaciones requieren el mismo tipo de atención. Si corresponde, se plantearán alternativas y recomendaciones acordes con la necesidad clínica.
PASO 3: RECOMENDACIÓN DE PROGRAMA Y ENTORNO ASISTENCIAL
Si se considera apropiado el ingreso, se presenta una propuesta de abordaje asistencial. Puede incluir:
- Entorno terapéutico recomendado
- Nivel de intensidad y estructura requeridos
- Duración estimada (cuando sea posible)
- Fundamento clínico de la recomendación
Las recomendaciones se explican con transparencia y sin obligación de continuidad.
PASO 4: COORDINACIÓN LOGÍSTICA DISCRETA
Una vez tomada la decisión de avanzar, se coordinan los aspectos prácticos con rigor y discreción. Esto puede incluir:
- Planificación del viaje y de la llegada
- Coordinación con representantes o familiares
- Protocolos de comunicación
- Consideraciones de privacidad y agenda
La logística se gestiona de forma reservada y profesional, minimizando exposición innecesaria y carga adicional.
PASO 5: EVALUACIÓN A LA LLEGADA
El ingreso se formaliza con una evaluación integral a la llegada. Esta valoración puede incluir:
- Evaluación psiquiátrica
- Revisión médica
- Evaluación psicológica
- Valoración nutricional y fisiológica
Los hallazgos orientan el plan terapéutico integrado y las decisiones clínicas posteriores.
REVISIÓN CONTINUA Y AJUSTE DEL ABORDAJE
El ingreso no constituye una decisión única. La atención se revisa de forma continua y el abordaje puede ajustarse conforme se amplía la comprensión clínica y cambian las circunstancias. La flexibilidad, dentro de un marco estructurado, es un componente esencial de la práctica responsable.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Necesito una derivación para iniciar el proceso de ingreso?
No. La persona, su familia o sus representantes pueden contactar directamente.
¿Qué ocurre si la situación es urgente?
La seguridad es prioritaria. Indicaremos los siguientes pasos con criterio clínico y con la mayor celeridad posible.
¿Puede posponerse el ingreso o programarse para más adelante?
Sí. El momento se valora de forma explícita y se decide con prudencia.
¿Queda garantizado el ingreso tras la primera conversación?
No. El ingreso depende de la idoneidad, la seguridad y la adecuación del recurso asistencial.
NOTA SOBRE LA RESPONSABILIDAD CLÍNICA
El ingreso marca el inicio de una relación profesional basada en la confianza, la claridad y la responsabilidad. Nuestra función no es persuadir, sino orientar con rigor; también cuando esa orientación implica desaconsejar el ingreso y proponer alternativas más adecuadas.





















