Resumen rápido
  • El consumo de alcohol puede situarse en un continuo: desde patrones puntuales o episódicos hasta una dependencia persistente con repercusión en la salud física, la regulación emocional, las relaciones y el funcionamiento global.
  • La intervención se define mediante evaluación clínica, con gobernanza asistencial y un enfoque integrado entre disciplinas.
  • REGULACIÓN Con frecuencia, el alcohol se utiliza como un recurso para modular estados internos.

El consumo de alcohol puede situarse en un continuo: desde patrones puntuales o episódicos hasta una dependencia persistente con repercusión en la salud física, la regulación emocional, las relaciones y el funcionamiento global.

En THE BALANCE, las dificultades relacionadas con el alcohol no se consideran únicamente un problema de sustancia, sino un patrón influido por el estrés, las estrategias de afrontamiento, la regulación del sistema nervioso, los antecedentes de trauma y el contexto vital. La intervención se define mediante evaluación clínica, con gobernanza asistencial y un enfoque integrado entre disciplinas.

En fases iniciales, el alcohol puede utilizarse para:

  • reducir el estrés o la ansiedad
  • manejar el malestar emocional
  • favorecer el sueño o la relajación
  • afrontar la presión o las expectativas

Con el tiempo, la dependencia puede incrementarse a medida que aparece tolerancia y los factores subyacentes permanecen sin abordar.

Los patrones relacionados con el alcohol pueden incluir:

  • pérdida de control sobre el consumo
  • aumento de la tolerancia o de la frecuencia
  • dificultad para reducir o suspender el consumo pese a consecuencias
  • cambios de ánimo, irritabilidad o labilidad emocional
  • alteraciones del sueño y fatiga
  • síntomas físicos o preocupaciones de salud
  • impacto en relaciones, trabajo o toma de decisiones

La intensidad puede fluctuar y aumentar en periodos de estrés, transición o cambios relevantes.

CONSUMO DE ALCOHOL EN CUADROS CLÍNICOS COMPLEJOS

En THE BALANCE, las dificultades relacionadas con el alcohol se observan con frecuencia junto con:

  • ansiedad o depresión
  • burnout o estrés crónico
  • trauma o experiencias emocionales no resueltas
  • trastornos del sueño
  • otros consumos de sustancias o patrones conductuales de afrontamiento

El consumo de alcohol se evalúa como parte de un cuadro clínico más amplio, no de forma aislada.

ENFOQUE INFORMADO EN TRAUMA Y ORIENTADO A LA REGULACIÓN

Con frecuencia, el alcohol se utiliza como un recurso para modular estados internos. Por ello, la atención se centra en:

  • identificar la función que cumple el consumo
  • apoyar la regulación del sistema nervioso
  • reducir la dependencia del alcohol como estrategia de afrontamiento
  • desarrollar alternativas de regulación viables y sostenibles

Los cambios se introducen de forma gradual, con criterios de seguridad y responsabilidad clínica.

La atención es:

  • guiada por la evaluación y adaptada a cada caso
  • multidisciplinar y coordinada
  • informada en trauma en todas las disciplinas
  • atenta a factores psicológicos, fisiológicos y conductuales

El plan puede incluir psicoterapia, atención psiquiátrica, supervisión médica, abordajes neurobiológicos y somáticos, y entornos estructurados de recuperación, integrados en un programa clínico coherente.

FUNCIÓN DE LA ESTABILIZACIÓN MÉDICA Y LA DESINTOXICACIÓN

Cuando está indicado, puede ser necesaria la estabilización médica y la desintoxicación para garantizar la seguridad. Este proceso es:

  • objeto de valoración clínica rigurosa
  • supervisado médicamente
  • integrado en el plan terapéutico global

La desintoxicación, por sí sola, no se considera tratamiento; constituye un componente dentro de un proceso de recuperación de mayor alcance.

CONTEXTOS RESIDENCIALES Y AMBULATORIOS

En función de la gravedad, el riesgo y la complejidad, la atención puede prestarse en:

  • Atención Residencial Individualizada
  • Atención Residencial en Grupo Reducido
  • Estabilización Médica y Desintoxicación
  • Atención Ambulatoria y Continuidad Asistencial

El nivel asistencial se determina por evaluación clínica, no por suposiciones sobre el consumo.

NOTA IMPORTANTE SOBRE LA RECUPERACIÓN

La recuperación ante dificultades relacionadas con el alcohol no se define únicamente por la abstinencia. El progreso puede incluir:

  • mejor regulación emocional
  • menor dependencia del alcohol
  • mayor identificación de desencadenantes
  • estrategias de afrontamiento sostenibles
  • recuperación de la salud y del funcionamiento

La atención se orienta a la estabilidad a largo plazo y a la resiliencia, con seguimiento y criterios clínicos.

PRÓXIMOS PASOS

Si el consumo de alcohol está afectando a su salud, sus relaciones o su capacidad de funcionamiento, el equipo de admisiones puede ofrecer orientación confidencial y ayudar a determinar los siguientes pasos clínicamente adecuados.