- La adicción y las dificultades de salud mental suelen coexistir y condicionarse mutuamente de manera compleja.
- En numerosos casos, el consumo funciona como respuesta a dolor emocional o a desregulación.
- El consumo puede utilizarse para modular estados internos.
La adicción y las dificultades de salud mental suelen coexistir y condicionarse mutuamente de manera compleja. En THE BALANCE, Adicción + Salud mental se aborda como una interacción dinámica entre malestar emocional, estrategias de afrontamiento, desregulación del sistema nervioso y patrones conductuales, y no como dos problemas independientes que deban tratarse por separado.
COMPRENDER LA INTERACCIÓN
Las dificultades de salud mental pueden:
- aumentar la vulnerabilidad al consumo de sustancias
- intensificar el craving o las conductas compulsivas
- reducir la capacidad de afrontamiento ante el estrés o los cambios
De forma paralela, el consumo de sustancias puede:
- agravar síntomas de ánimo o ansiedad
- interferir en la regulación emocional
- complicar el tratamiento psicológico
- enmascarar o amplificar condiciones subyacentes
Esta relación bidireccional requiere un plan integrado, con criterios clínicos y supervisión continuada.
CÓMO PUEDE PRESENTARSE ADICCIÓN + SALUD MENTAL
Cuando ambas condiciones coexisten, pueden observarse:
- ciclos de malestar emocional y consumo
- dificultad para mantener estabilidad clínica o abstinencia
- reactividad elevada al estrés
- fluctuaciones del estado de ánimo vinculadas a patrones de consumo
- vergüenza, culpa o pérdida de confianza
- múltiples intentos terapéuticos sin cambios sostenidos
Con frecuencia, los síntomas se refuerzan entre sí con el paso del tiempo, lo que incrementa la complejidad clínica.
POR QUÉ LOS ABORDAJES SEPARADOS RESULTAN INSUFICIENTES
Tratar la adicción sin soporte específico en salud mental —o a la inversa— se asocia con mayor probabilidad a:
- sustitución de síntomas
- recaídas en contextos de estrés emocional
- recuperación incompleta
- frustración clínica o desvinculación del tratamiento
En THE BALANCE, el diseño del tratamiento contempla de forma simultánea los componentes adictivos y los de salud mental, con objetivos clínicos definidos y seguimiento.
ENFOQUE INTEGRADO Y SENSIBLE AL TRAUMA
En numerosos casos, el consumo funciona como respuesta a dolor emocional o a desregulación. Por ello, el abordaje prioriza:
- seguridad clínica y estabilización
- comprender la función del consumo en cada caso
- desarrollar estrategias alternativas de regulación
- intervenir sobre los factores emocionales subyacentes
El ritmo del cambio se ajusta para minimizar el riesgo de sobrecarga, descompensación o abandono terapéutico.
CÓMO SE ABORDA ADICCIÓN + SALUD MENTAL EN THE BALANCE
La atención es:
- individualizada y guiada por la evaluación clínica
- multidisciplinar, coordinada y con responsabilidades definidas
- sensible al trauma en todas las disciplinas implicadas
- atenta a factores psicológicos, fisiológicos y conductuales
El tratamiento puede incluir psicoterapia, atención psiquiátrica, intervenciones neurobiológicas y somáticas, y entornos estructurados de recuperación, integrados en un plan único y coherente, con indicación clínica y supervisión.
EL PAPEL DEL SISTEMA NERVIOSO
El consumo puede utilizarse para modular estados internos. Esto puede incluir:
- atenuar ansiedad o dolor emocional
- manejar la sobreestimulación
- evitar o escapar del malestar interno
El apoyo a la regulación del sistema nervioso reduce la dependencia de las sustancias como herramienta de afrontamiento, dentro de un marco terapéutico y de seguridad.
CONTEXTOS RESIDENCIAL Y AMBULATORIO
Según la gravedad y la complejidad, la atención puede prestarse en:
- Atención Residencial Individualizada
- Atención Residencial en Grupo Reducido
- Estabilización Médica y Desintoxicación (cuando esté indicado)
- Atención Ambulatoria y Continuidad Asistencial
El nivel asistencial se determina por evaluación clínica, criterios de seguridad y grado de preparación para el tratamiento.
NOTA IMPORTANTE SOBRE LA RECUPERACIÓN
La recuperación cuando coexisten adicción y dificultades de salud mental es un proceso. El progreso puede reflejarse en:
- mejor regulación emocional
- menor dependencia del consumo
- mayor resiliencia psicológica
- estrategias de afrontamiento sostenibles
La atención se orienta a la estabilidad a largo plazo, evitando objetivos no realistas o cambios precipitados que puedan comprometer la seguridad clínica.
PRÓXIMOS PASOS
Si la adicción y las dificultades de salud mental están interrelacionadas, el equipo de admisiones puede ofrecer orientación confidencial y ayudar a determinar los siguientes pasos adecuados según la evaluación inicial.





















