- Las terapias somáticas y centradas en el cuerpo en THE BALANCE contribuyen al proceso de recuperación abordando la forma en que el estrés psicológico, el trauma y determinadas experiencias emocionales se expresan y se mantienen a nivel corporal.
- Estos enfoques parten de que el malestar no se procesa únicamente a través de lo cognitivo, sino también mediante patrones fisiológicos, postura, tensión, respiración y movimiento.
- El trabajo somático se indica y se aplica de forma prudente, dentro de un plan terapéutico con gobernanza clínica.
Las terapias somáticas y centradas en el cuerpo en THE BALANCE contribuyen al proceso de recuperación abordando la forma en que el estrés psicológico, el trauma y determinadas experiencias emocionales se expresan y se mantienen a nivel corporal.
Estos enfoques parten de que el malestar no se procesa únicamente a través de lo cognitivo, sino también mediante patrones fisiológicos, postura, tensión, respiración y movimiento. El trabajo somático se indica y se aplica de forma prudente, dentro de un plan terapéutico con gobernanza clínica.
EL PAPEL DEL CUERPO EN LA RECUPERACIÓN
El cuerpo es un componente central en la vivencia y la regulación del estrés y del trauma. Entre las manifestaciones corporales más frecuentes se incluyen:
- tensión muscular crónica o dolor
- alteraciones del patrón respiratorio
- respuesta de sobresalto aumentada o reacciones de bloqueo
- dificultad para percibir seguridad o relajación
- desconexión de las sensaciones físicas
Los abordajes somáticos buscan restablecer conciencia corporal, autorregulación y una vivencia de seguridad en el cuerpo.
UN ENFOQUE INFORMADO EN TRAUMA
Las terapias somáticas y centradas en el cuerpo se aplican con criterios de atención informada en trauma. Esto incluye:
- respeto estricto de límites personales y del consentimiento
- dosificación cuidadosa de la exposición física o sensorial
- vigilancia de signos de sobrecarga, disociación o desregulación
- priorización de la elección y la agencia de la persona
El objetivo clínico es la regulación, no la activación.
ENFOQUES QUE PUEDEN UTILIZARSE
Según la evaluación individual, la indicación y la tolerancia, el trabajo somático puede incluir:
- prácticas de conciencia corporal y regulación
- intervenciones basadas en la respiración
- movimiento suave o técnicas de enraizamiento
- terapias con contacto físico cuando estén indicadas y exista consentimiento explícito
- componentes de psicoterapia somática
Los enfoques se seleccionan y ajustan en función de la necesidad clínica, la seguridad y la respuesta terapéutica.
INTEGRACIÓN CON LA ATENCIÓN PSICOLÓGICA Y MÉDICA
Las terapias somáticas se integran con:
- psicoterapia y trabajo focalizado en trauma
- supervisión psiquiátrica y médica
- técnicas neurobiológicas y de regulación
- apoyo a la recuperación y medidas del entorno terapéutico
Esta integración garantiza que el trabajo corporal complemente, y no sustituya, otras intervenciones clínicas.
CONTEXTOS RESIDENCIAL Y AMBULATORIO
Las terapias somáticas pueden ofrecerse en el marco de:
- Atención Residencial Individualizada
- Atención Residencial en Grupos Reducidos
- Atención Ambulatoria y Continuidad Asistencial
El contexto y la intensidad se determinan mediante valoración clínica y criterios de idoneidad.
QUÉ SON —Y QUÉ NO SON— LAS TERAPIAS SOMÁTICAS Y CENTRADAS EN EL CUERPO
Son:
- intervenciones de apoyo orientadas a la regulación
- dosificadas y personalizadas
- aplicadas con supervisión clínica
No son:
- terapia experiencial orientada a la estimulación
- entrenamiento de rendimiento físico
- intervenciones invasivas o coercitivas
- soluciones garantizadas
El criterio rector se mantiene en la seguridad clínica y la integración con el conjunto del tratamiento.
MÁS INFORMACIÓN
Puede consultar materiales informativos sobre enfoques somáticos y regulación basada en el cuerpo en la sección Recursos y Publicaciones.
