- En THE BALANCE, el tratamiento residencial no se considera una intervención aislada.
- La recuperación sostenida, la estabilidad clínica y la integración funcional requieren continuidad asistencial más allá del entorno residencial, con objetivos definidos, supervisión y criterios de seguimiento.
- En pacientes internacionales y UHNW, el aftercare no se plantea como un complemento.
En THE BALANCE, el tratamiento residencial no se considera una intervención aislada. La recuperación sostenida, la estabilidad clínica y la integración funcional requieren continuidad asistencial más allá del entorno residencial, con objetivos definidos, supervisión y criterios de seguimiento.
En pacientes internacionales y UHNW, el aftercare no se plantea como un complemento. Constituye una fase clínica esencial, planificada desde el inicio y ajustada a contextos complejos (jurisdicciones, husos horarios, obligaciones profesionales y familiares), manteniendo siempre el marco de seguridad y gobernanza clínica.
LA CONTINUIDAD COMIENZA EN LA ADMISIÓN
La planificación del aftercare se inicia antes del comienzo del tratamiento residencial. Desde la evaluación inicial, los equipos clínicos valoran:
- necesidades terapéuticas a largo plazo
- vínculos y tratamientos ambulatorios ya establecidos
- dinámica familiar y grado de implicación indicado
- movilidad internacional y patrones de viaje
- responsabilidades profesionales y personales
De este modo, el tratamiento residencial actúa como una fase de estabilización e integración dentro de un plan asistencial continuo, y no como un episodio desconectado.
UN MARCO ESTRUCTURADO DE AFTERCARE
El aftercare en THE BALANCE se diseña para sostener:
- regulación emocional
- prevención de recaídas
- integración del trauma
- mantenimiento de la capacidad funcional
- reintegración en la vida cotidiana
Según la indicación clínica, el aftercare puede incluir:
- psicoterapia continuada (online o presencial cuando proceda)
- seguimiento psiquiátrico y supervisión de la medicación
- intervenciones orientadas a la regulación del sistema nervioso y manejo del estrés
- terapia de pareja o familiar
- coordinación con clínicos previos o profesionales de confianza
El objetivo es continuidad sin generar dependencia, con criterios de revisión y reducción progresiva cuando exista estabilidad.
ATENCIÓN AMBULATORIA INTENSIVA VS. AFTERCARE A LARGO PLAZO
La atención ambulatoria intensiva y el cuidado transicional constituyen una fase estructurada y limitada en el tiempo, orientada a apoyar la reintegración inmediatamente tras el tratamiento residencial. El aftercare a largo plazo se centra en el mantenimiento de la estabilidad, la prevención de recaídas y el soporte continuado cuando ya no se requiere una estructura intensiva.
ATENCIÓN INTERNACIONAL Y TRANSFRONTERIZA
Con frecuencia, el alta implica el retorno a entornos con demandas y riesgos distintos a los del contexto residencial. Acompañamos de forma habitual a pacientes que:
- residen en varios países
- viajan con alta frecuencia
- desempeñan funciones de elevada responsabilidad
- gestionan estructuras familiares o empresariales complejas
Nuestros equipos cuentan con experiencia en:
- planificación de sesiones considerando husos horarios
- comunicación internacional segura
- coordinación clínica transfronteriza
- reducción escalonada de la intensidad conforme aumenta la estabilidad
El aftercare se ajusta a condiciones reales, sin basarse en supuestos idealizados, y se revisa según evolución clínica y contexto.
COLABORACIÓN CON REDES ASISTENCIALES EXISTENTES
Cuando es clínicamente apropiado y existe consentimiento informado, trabajamos de forma coordinada con:
- psiquiatras o terapeutas derivantes
- médicos de atención primaria
- proveedores de salud mental ambulatorios
- profesionales propuestos por la familia
La finalidad es favorecer la reintegración en relaciones terapéuticas ya establecidas, no sustituirlas. Se priorizan procedimientos de traspaso claros y una comprensión compartida de objetivos, riesgos y plan de seguimiento.
APOYO FAMILIAR Y SISTÉMICO
En numerosos casos, los resultados a largo plazo están condicionados por:
- dinámica familiar
- patrones relacionales
- estresores sistémicos
Por ello, el aftercare puede contemplar:
- consultas familiares
- intervención de pareja
- orientación a allegados sobre límites, apoyo y señales de alerta
Este abordaje contribuye a reducir el riesgo de recaída y a sostener cambios clínicamente consistentes.
DURACIÓN Y FLEXIBILIDAD
No existe un calendario fijo para el aftercare. La duración y la intensidad del seguimiento se determinan en función de:
- progreso clínico
- complejidad del cuadro
- exigencias del entorno
- preparación individual para la autonomía
El aftercare puede estructurarse como:
- corto plazo y transicional
- medio plazo y estructurado
- largo plazo y de baja intensidad
La flexibilidad se aplica con límites definidos por la responsabilidad clínica, la evaluación de riesgos y la seguridad del paciente.
CONFIDENCIALIDAD Y GOBERNANZA
Todos los servicios de aftercare se prestan bajo el mismo marco de:
- confidencialidad estricta
- consentimiento informado
- gobernanza clínica
- responsabilidad ética
La identidad de los pacientes no se divulga públicamente. La comunicación y el intercambio de información se mantienen seguros, también en coordinación internacional, conforme a los requisitos aplicables y a la autorización del paciente.
PRÓXIMOS PASOS
Si está valorando un tratamiento residencial en THE BALANCE, los equipos de admisión y clínicos pueden detallar cómo se estructuraría la continuidad asistencial en su caso, incluido el seguimiento tras el retorno a su entorno habitual.





















