Resumen rápido
  • La Atención residencial en grupo reducido en THE BALANCE está indicada para personas que se benefician de un entorno residencial con interacción entre pares limitada y cuidadosamente estructurada, sin desplazar la atención clínica individual.
  • El programa integra la contención propia del ingreso residencial con el valor terapéutico de la experiencia compartida, bajo criterios estrictos de tamaño del grupo, composición y supervisión clínica.
  • Un enfoque diferenciado de la atención grupal Este programa no corresponde a un modelo convencional de rehabilitación centrado en el grupo.

La Atención residencial en grupo reducido en THE BALANCE está indicada para personas que se benefician de un entorno residencial con interacción entre pares limitada y cuidadosamente estructurada, sin desplazar la atención clínica individual.

El programa integra la contención propia del ingreso residencial con el valor terapéutico de la experiencia compartida, bajo criterios estrictos de tamaño del grupo, composición y supervisión clínica.

A quién va dirigido este programa

La Atención residencial en grupo reducido puede considerarse adecuada para personas que:

  • se benefician de una interacción estructurada con otras personas
  • presentan aislamiento junto con necesidades psicológicas complejas
  • pueden participar de forma respetuosa en un entorno compartido
  • no requieren contención residencial completamente individualizada (uno a uno)
  • son clínicamente aptas para una exposición grupal limitada

El tamaño del grupo se mantiene deliberadamente reducido y la composición se define tras valoración clínica.

Un enfoque diferenciado de la atención grupal

Este programa no corresponde a un modelo convencional de rehabilitación centrado en el grupo. En THE BALANCE:

  • el tamaño del grupo se limita de forma intencional
  • la interacción entre pares se estructura y se supervisa clínicamente
  • la atención individual se mantiene como eje del tratamiento
  • se preservan la confidencialidad y la discreción

El componente grupal apoya el proceso terapéutico; no sustituye el trabajo individual.

Función de la participación entre pares

Cuando está clínicamente indicado y se facilita de forma cuidadosa, el contacto entre pares puede contribuir a:

  • reducir el aislamiento
  • normalizar la vivencia clínica
  • desarrollar conciencia relacional
  • favorecer la reflexión sobre patrones interpersonales
  • aportar perspectiva y apoyo a la responsabilidad terapéutica

La interacción grupal se guía clínicamente; cuando procede, la participación es opcional y nunca se impone.

Atención multidisciplinar e individualizada

Incluso en un entorno residencial compartido, el plan terapéutico se define de manera individual.

El programa puede incluir:

  • psicoterapia individual
  • intervenciones terapéuticas informadas por el trauma
  • supervisión psiquiátrica y médica
  • enfoques neurobiológicos y somáticos
  • apoyo estructurado para recuperación y regulación

La responsabilidad clínica se mantiene claramente definida en todo momento.

Estructura, contención y ritmo diario

El dispositivo residencial proporciona:

  • rutinas previsibles
  • límites claros
  • equilibrio entre actividades individuales y compartidas
  • tiempo protegido para descanso e integración

La estructura se orienta a la seguridad y a la implicación terapéutica, evitando rigidez innecesaria.

Enfoque informado por el trauma y centrado en la seguridad

La Atención residencial en grupo reducido se presta dentro de un marco informado por el trauma. Esto incluye:

  • cribado cuidadoso de idoneidad clínica
  • atención a desencadenantes interpersonales
  • respeto por límites y consentimiento
  • flexibilidad para ajustar el grado de participación

La seguridad y la regulación clínica se consideran objetivos centrales en todo momento.

Duración y transiciones

La Atención residencial en grupo reducido no tiene una duración predeterminada. La planificación de la transición puede contemplar una fase de atención ambulatoria intensiva y cuidados transicionales, con el fin de consolidar los avances y apoyar la reintegración progresiva en la vida diaria.

La duración y la progresión se determinan en función de:

  • respuesta individual al tratamiento
  • revisión clínica
  • preparación para la transición
  • idoneidad para seguimiento ambulatorio o continuidad asistencial

Las transiciones se planifican de forma colaborativa, documentada y clínicamente responsable.

Nota importante sobre idoneidad

La Atención residencial en grupo reducido no es adecuada para todas las personas. Cuando se considera más indicado un ingreso individualizado, una estabilización médica o un dispositivo alternativo, se aborda de forma explícita durante el proceso de admisión.