Resumen rápido
  • La Atención Residencial Individualizada de THE BALANCE está indicada para personas que requieren un nivel elevado de estructura, contención y supervisión clínica en un entorno residencial, con un grado de personalización superior al de los programas estándar.
  • Se articula como un marco intensivo de tratamiento uno a uno, en el que los objetivos, la intensidad y el ritmo se ajustan a las necesidades clínicas, a la capacidad de participación y a la evolución del caso.
  • Resulta especialmente pertinente en presentaciones complejas que se benefician de un soporte terapéutico focalizado y sin interrupciones.

La Atención Residencial Individualizada de THE BALANCE está indicada para personas que requieren un nivel elevado de estructura, contención y supervisión clínica en un entorno residencial, con un grado de personalización superior al de los programas estándar.

Se articula como un marco intensivo de tratamiento uno a uno, en el que los objetivos, la intensidad y el ritmo se ajustan a las necesidades clínicas, a la capacidad de participación y a la evolución del caso. Resulta especialmente pertinente en presentaciones complejas que se benefician de un soporte terapéutico focalizado y sin interrupciones.

PARA QUIÉN ESTÁ DISEÑADO ESTE PROGRAMA

La Atención Residencial Individualizada puede ser adecuada para personas que:

  • presentan necesidades de salud mental complejas o superpuestas
  • tienen antecedentes de trauma o exposición prolongada a estrés
  • presentan comorbilidad entre trastornos de salud mental y condiciones relacionadas con sustancias
  • requieren un entorno protegido para estabilizarse e iniciar el tratamiento
  • se benefician de una reducción de estímulos externos y de presión ambiental

La idoneidad se determina mediante una evaluación clínica integral previa al ingreso.

UN ENFOQUE ALTAMENTE PERSONALIZADO

El programa se centra en la atención uno a uno. La planificación terapéutica se individualiza en:

  • modalidades terapéuticas
  • ritmo clínico e intensidad
  • estructura y secuencia del día
  • necesidades ambientales y de recuperación

El plan se revisa y ajusta de forma continua conforme se amplía la comprensión clínica y cambian las necesidades.

CONTENCIÓN Y SEGURIDAD EN RÉGIMEN RESIDENCIAL

El entorno residencial aporta contención psicológica y física. Esto favorece:

  • regulación del sistema nervioso
  • reducción de estresores externos
  • consistencia y previsibilidad
  • integración entre sesiones terapéuticas

La contención permite que el trabajo terapéutico progrese con el mínimo de interferencias no necesarias.

ATENCIÓN CLÍNICA MULTIDISCIPLINAR

La Atención Residencial Individualizada se presta mediante coordinación clínica multidisciplinar. Según la indicación, puede incluir:

  • supervisión psiquiátrica y médica
  • intervención psicológica y terapia informada por trauma
  • enfoques neurobiológicos y bioquímicos
  • estrategias de regulación del sistema nervioso
  • recuperación física y descanso terapéutico

La coherencia del plan y la responsabilidad clínica se mantienen de forma centralizada.

ESTRUCTURA Y RITMO DIARIO

Un ritmo diario consistente facilita la regulación y la participación terapéutica. El programa incluye:

  • sesiones terapéuticas estructuradas
  • periodos programados de descanso e integración
  • rutinas previsibles
  • flexibilidad cuando exista indicación clínica

La estructura aporta estabilidad sin introducir rigidez innecesaria.

RITMO Y DURACIÓN

El programa no se rige por plazos fijos. La duración y la intensidad se determinan en función de:

  • complejidad individual
  • respuesta al tratamiento
  • preparación para la transición
  • necesidad de consolidación clínica

Las decisiones sobre el ritmo priorizan la seguridad clínica y la sostenibilidad del proceso terapéutico.

TRANSICIONES Y CONTINUIDAD ASISTENCIAL

La Atención Residencial Individualizada suele integrarse en un itinerario terapéutico más amplio. En determinados casos, tras la fase residencial puede estar clínicamente indicada una transición gradual. Cuando procede, la atención puede continuar mediante una fase estructurada de tratamiento ambulatorio intensivo y transición, prestada localmente en un centro THE BALANCE, antes de pasar a un plan de continuidad a largo plazo. La planificación incluye:

  • preparación para el paso a otros niveles asistenciales
  • coordinación con tratamiento ambulatorio o dispositivos de continuidad
  • participación de la familia cuando sea clínicamente apropiado
  • planificación de recuperación y seguimiento a largo plazo

Las transiciones se realizan de forma planificada, supervisada y con apoyos definidos.

NOTA IMPORTANTE SOBRE IDONEIDAD

Este programa no es adecuado para todas las presentaciones clínicas. Si se considera más indicado otro nivel asistencial, un entorno alternativo o una derivación externa, se aborda de forma explícita durante el proceso de admisión.