La distimia, también llamada trastorno depresivo persistente, es un trastorno del estado de ánimo.
La diferencia entre los dos está en la cantidad de síntomas y la cantidad de tiempo que duran.
En este artículo, te contamos cómo salir de la distimia, cómo se diagnostica, y qué hacer al respecto. Si te preguntas qué es un trastorno distimico, te dejamos aquí la definición.
Tiempo de lectura: 8 min
La distimia, también llamada trastorno depresivo persistente, es un trastorno del estado de ánimo. Está relacionado con la depresión (trastorno depresivo mayor). La diferencia entre los dos está en la cantidad de síntomas y la cantidad de tiempo que duran. Alguien diagnosticado con distimia experimentaría síntomas durante al menos dos años sin períodos de bienestar durante ese tiempo, mientras que alguien diagnosticado con trastorno depresivo mayor experimentaría muchos más síntomas durante al menos dos semanas.
En este artículo, te contamos cómo salir de la distimia, cómo se diagnostica, y qué hacer al respecto.
Si te preguntas qué es un trastorno distimico, te dejamos aquí la definición. Existe el mito de que el trastorno distímico no es una enfermedad tan grave como el trastorno depresivo mayor, pero las investigaciones muestran que esta enfermedad, al afectar la capacidad de trabajar productivamente y disfrutar de tus pasatiempos, puede ser tan grave en el trastorno distímico como en el trastorno depresivo mayor.
Esto sucede porque la distimia involucra una cantidad menor de síntomas que duran mucho tiempo. Por eso es que las personas comienzan a asumir que el trastorno distímico es solo parte de su personalidad en lugar de una enfermedad que puede tratarse de manera efectiva.
Hablemos ahora del trastorno distímico síntomas y cómo reconocerlos:
Bajo estado de ánimo,
Sentimientos de desesperanza o vacío.
Baja autoestima
Irritabilidad
Preocupación o culpa
Pérdida de interés en las cosas de las que normalmente disfrutas
Dificultades para concentrarse o tomar decisiones
Cambios en el sueño (demasiado sueño o poco sueño)
Cambios en los hábitos alimenticios (comer demasiado o comer muy poco)
Fatiga
Retiro de los demás
Pensamientos de suicidio
Distimia y depresión
La depresión (y la distimia, en consecuencia) es un trastorno cerebral. No es algo de lo que puedas deshacerte así nomás, sino que es como si tuvieras un hueso roto. No es algo que no puedas dejar sin tratar. La Organización Mundial de la Salud informa que una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo es la depresión.
A pesar de la cantidad de personas que sufren de depresión y abuso de sustancias, todavía existe un estigma social asociado que impide que las personas busquen ayuda. Sienten vergüenza o temen parecer débiles, pero deberían entender que buscar ayuda es un signo de fortaleza, no de debilidad.
Las personas con distimia y depresión por sí solas tienen alrededor de un 10 por ciento de posibilidades de completar con éxito un intento de suicidio. Por esto es que es muy importante buscar acompañamiento médico para poder sobrellevar estos problemas.
Si crees que puedes tener trastorno distímico, es fundamental que busques ayuda porque la distimia se cura. Ver a un profesional de la salud mental es el primer paso para la recuperación. Por lo general, una combinación de psicoterapia y medicación conduce a mejores resultados.
Además, según un estudio que siguió a personas que sufrían distimia durante nueve años, uno de los factores más importantes de la recuperación es tener confianza en sus médicos. Esto puede significar probar diferentes terapeutas y psiquiatras hasta que encuentres el que mejor se adapte a tus necesidades.
Como ocurre con la mayoría de los trastornos de salud mental, el tratamiento de la distimia varía de una persona a otra. El tipo de tratamiento que funcione para ti dependerá de qué tan graves sean tus síntomas, qué tan dispuesto estés a trabajar en tus síntomas emocionales y otros factores.
Con respecto a la medicación, los antidepresivos son efectivos en el tratamiento de la distimia; la respuesta media para cualquier antidepresivo en un estudio de revisión fue del 55 % entre los pacientes distímicos (en comparación con una respuesta del 31 % para el placebo). Las dosis son las mismas que las utilizadas para la depresión mayor. Una revisión sistemática del tratamiento antidepresivo en la distimia sugirió que los ISRS, los antidepresivos tricíclicos y los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) son igualmente efectivos, pero los ISRS pueden tolerarse un poco mejor y con menos efectos secundarios.
El tratamiento médico también dependerá de si tienes otros problemas de salud, qué medicamento(s) has tomado en el pasado y cómo reacciona tu cuerpo a cada medicamento. En cuanto a otros tipos de depresión, el tratamiento de la distimia generalmente combina terapia de conversación (psicoterapia) y medicamentos. Los tipos de medicamentos utilizados para tratar la distimia suelen incluir antidepresivos.
Ahora te comentamos sobre algunos tips prácticos para que puedas superar la distimia
Hacer Ejercicio
Existe evidencia sustancial de que el ejercicio mejora el estado de ánimo. Esto probablemente se deba a que el ejercicio aumenta la cantidad de triptófano y serotonina en el cerebro (la hormona que nos hace sentir felices)
Si nunca hiciste ejercicio, entonces lo mejor es comenzar de a poco. Caminar o trotar tan solo 20 minutos al día, tres días a la semana, puede ser suficiente para aliviar significativamente los trastorno distímico síntomas y mejorar el estado de ánimo. El ejercicio no tiene que ser súper intenso para dar resultado.
Maneja proactivamente tu estrés
El manejo proactivo de tu estrés puede ayudar a detener los problemas antes de que comiencen. Al aliviar las fuentes de estrés, tendrás menos motivos para tener sentimientos negativos. Los desencadenantes comunes del estrés incluyen:
Una carga de trabajo poco realista (osea trabajar demasiado),
Tener muchas cargas financieras y deudas,
Los cambios importantes en la vida, como mudarse o tener un hijo,
Nuestros miedos internos, actitudes y creencias.
Sentir una falta de control sobre las situaciones diarias.
Una vez que sepas qué te provoca estrés, puedes desarrollar estrategias para hacerle frente. Al mejorar tus habilidades para resolver problemas y tener más pensamientos positivos, es posible que puedas reducir tu estrés y también tu distimia.
Adopta un pasatiempo que te relaje
Dile “no” a las responsabilidades que no quieres o no necesitas en tu vida, como proyectos de trabajo extra. Trata de romper tu rutina, por ejemplo tomándote unas vacaciones. Otras ideas son:
Pasar tiempo con amigos y familiares que te apoyen y te quieran.
Participar en servicios religiosos, si eres creyente.
Hacer ejercicios de respiración para disminuir tu ritmo cardíaco.
Evitar situaciones que desencadenan estrés, depresión o ansiedad.
Evitar el alcohol y las drogas recreativas.
Hacer terapia
Haz actividades sociales
Si bien puedes beneficiarte al evitar momentos estresantes, como hablar en público o comprometerte demasiado con actividades innecesarias, es importante mantenerse involucrado en actividades con amigos, familiares y la comunidad. Interactuar con otros y mantenerse conectado con las personas que queremos ayuda a prevenir los síntomas de la depresión y a saber más sobre distimia y cómo superarlo.
Come para apoyar tu salud mental
Aunque la dieta por sí sola no puede curar la distimia o la depresión, puede ayudar a reducir la inflamación, mejorar el estado de ánimo y mantener tu cuerpo saludable para que puedas sobrellevar mejor el estrés. Un ejemplo es la dieta mediterránea, que fomenta el consumo de alimentos no procesados y naturales para promover la salud en todos los aspectos.
FAQs
¿Cuál es la diferencia entre distimia y depresión?
La depresión mayor y la distimia son trastornos separados. La principal diferencia entre distimia y depresión está en los síntomas y en la duración, que en este caso es mayor. La fatiga, el pesimismo y la baja autoestima caracterizan a la distimia, mientras que la depresión tiene síntomas que más tienen que ver con la tristeza y el desánimo. El sufrimiento también suele ser mayor en intensidad y relacionado a algún evento traumático.
¿Qué tipo de terapia se usa para tratar la distimia?
El tipo de terapia que necesites dependerá de su personalidad, objetivos y síntomas. La terapia puede ayudarte a identificar pensamientos negativos o patrones de comportamiento y aprender a cambiarlos. También puede ayudarte a sobrellevar los desencadenantes de la depresión, como el estrés, la pérdida, el aislamiento, el rechazo. En general, la terapia puede ayudarte a desarrollar habilidades y estrategias para superar los obstáculos ahora y en el futuro.
El artículo
+
Acerca de este artículo
✔ Revisado por profesionales médicos ✔ Fuentes basadas en la evidencia ✔ Actualizado periódicamente ✔ Verificado clínicamente
Este artículo fue escrito por el equipo de contenido clínico de THE BALANCE y revisado por un profesional médico o de salud mental con licencia (como un médico, psiquiatra, psicólogo clínico o equivalente). Nuestros revisores garantizan que la información refleje la investigación actual, las guías médicas aceptadas y las mejores prácticas en el tratamiento de la salud mental y las adicciones. Los editores médicos de THE BALANCE cuentan con una amplia experiencia clínica real brindando apoyo a personas en centros residenciales, ambulatorios y de tratamiento privado de lujo en Europa y a nivel internacional.
Estándares Editoriales e Integridad
THE BALANCE sigue estrictos estándares editoriales y de revisión clínica para garantizar precisión, equilibrio y fiabilidad:
Todas las afirmaciones médicas se basan en fuentes autorizadas como la OMS, el NIMH, la APA, el NHS, los CDC y la SAMHSA.
Las estadísticas utilizan la investigación más reciente y fiable disponible.
No se realizan afirmaciones médicas ni terapéuticas sin evidencia clara y verificable.
El contenido se revisa y actualiza periódicamente para reflejar la evolución de la ciencia, las guías de tratamiento y las mejores prácticas clínicas.
Los intereses comerciales no influyen en la precisión clínica; todas las perspectivas clínicas se revisan de forma independiente.
Las recomendaciones incluyen contexto, limitaciones y alternativas cuando corresponde.
Cómo revisamos las fuentes
Nuestros redactores y editores clínicos se basan en:
Investigación revisada por pares y metaanálisis.
Guías de tratamiento nacionales e internacionales.
Organismos profesionales y autoridades reguladoras.
Datos públicos verificados de instituciones de prestigio.
No utilizamos informes anecdóticos, afirmaciones no verificadas ni fuentes con sesgo comercial. Cada afirmación fáctica está respaldada por evidencia establecida.
Conflictos de Interés
THE BALANCE ofrece servicios privados de tratamiento de salud mental y adicciones. Sin embargo, nuestros revisores clínicos garantizan que todo el contenido sea objetivo, imparcial y equilibrado. Al hablar de opciones de tratamiento, describimos sus limitaciones, riesgos y alternativas. Nuestra prioridad es la seguridad del lector y la toma de decisiones informadas.
Cómo usar esta información de forma segura
Los trastornos de salud mental y las adicciones son complejos y varían significativamente entre las personas. La información de este artículo se proporciona únicamente con fines educativos generales y no debe sustituir el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Si usted o alguien que conoce presenta síntomas, consulte con un profesional de la salud cualificado. Para mantener la precisión y la confianza, THE BALANCE actualiza sus artículos periódicamente a medida que se publican nuevas investigaciones y guías clínicas.
+
¿Necesitas ayuda?
Si estás pasando por un mal momento, no tienes que enfrentarlo solo. Hay apoyo disponible, ya sea que te sientas abrumado, ansioso, deprimido o tengas problemas relacionados con el alcohol o las drogas. Si te sientes inseguro, corres el riesgo de hacerte daño o alguien más está en peligro inmediato, llama a tu número de emergencias local de inmediato.
Habla con alguien ahora (Gratis y confidencial)
Elige tu país para encontrar una línea de ayuda confiable cerca de ti:
España
Línea de ayuda para el suicidio y crisis emocionales: 024 (24/7, gratuita, multilingüe)
Samaritanos en España: 900 525 100 (24/7)
Suiza
Die Dargebotene Hand / La Main Tendue: 143 (24/7)
Pro Juventute (Jóvenes): 147
Reino Unido
Samaritanos: 116 123 (24/7, gratuita)
Apoyo urgente de salud mental del NHS: llama al 111 (24/7)
Estados Unidos
Línea de ayuda para el suicidio y crisis 988: llama, envía un mensaje de texto o chatea al 988 (24/7)
Canadá
Línea de ayuda para el suicidio y crisis 9-8-8: llama o envía un mensaje de texto al 988 (24/7, en todo el país)
Talk Suicide Canada (Alternativa): 1-833-456-4566
Francia
Número nacional de prevención del suicidio: 3114 (24/7, gratuito)
Si no te encuentras en peligro inmediato, pero te preocupa tu bienestar o el de alguien a quien quieres, buscar ayuda cuanto antes puede marcar la diferencia.
Explora opciones de atención cerca de ti
Este sitio web incluye una lista de profesionales de la salud mental, especialistas en adicciones y programas de tratamiento verificados, que puedes buscar por país y ubicación. Utiliza la sección «Buscar tratamiento» / «Proveedores» para explorar las opciones disponibles.
O contáctanos
Si necesitas ayuda para entender los próximos pasos, puedes contactar con nuestro equipo de forma confidencial. Te escucharemos sin juzgarte y te ayudaremos a explorar las opciones adecuadas.
Contacta con nuestro equipo
Teléfono: +41445005111
Correo electrónico: help@thebalance.clinic
Horario: Lunes a domingo, de 7:00 a 22:00 CET
¿No sabes qué decir? Simplemente escribe: «Necesito ayuda». Nosotros nos encargaremos del resto.
Ya sea que esté buscando apoyo para usted o alguien cercano a usted, ofrecemos un proceso discreto dirigido por un médico para ayudarle a comprender las opciones adecuadas y los próximos pasos.
1 Hable con confidencialidad
Una conversación privada para entender su situación, preocupaciones y objetivos, sin presión ni obligación.
2 Reciba orientación clínica
Nuestro equipo le asesorará sobre la idoneidad, las opciones apropiadas y los próximos pasos recomendados en función de sus necesidades.
3 Acceso a atención coordinada
Si corresponde, apoyamos la evaluación, la logística de admisión y la planificación de la continuidad de la atención, incluida la participación familiar cuando sea útil.