- Durante los primeros meses de vida, la forma en que los padres interactúan con su bebé tiene una gran influencia en el tipo de relación o apego que se desarrollará entre ellos.
- La relación entre el cuidador principal y el bebé puede establecer un estilo de apego seguro, ansioso, desorganizado o evasivo que servirá como modelo para las relaciones futuras.
- Cuando los padres están en gran medida ausentes o demasiado involucrados en la vida de su hijo, esto puede provocar una gran angustia en el niño.
Durante los primeros meses de vida, la forma en que los padres interactúan con su bebé tiene una gran influencia en el tipo de relación o apego que se desarrollará entre ellos. La relación entre el cuidador principal y el bebé puede establecer un estilo de apego seguro, ansioso, desorganizado o evasivo que servirá como modelo para las relaciones futuras.
Cuando los padres están en sintonía con su bebé, es más probable que se forme un concepto llamado apego seguro, lo que ayuda al bebé a regular sus emociones, a sentirse más seguro al explorar su entorno y a ser más empático y afectuoso en comparación con aquellos que no tienen ese tipo de apego.
Cuando los padres están en gran medida ausentes o demasiado involucrados en la vida de su hijo, esto puede provocar una gran angustia en el niño. Para hacer frente a este entorno de rechazo, los niños pueden desarrollar estrategias defensivas de apego en un intento por sentirse seguros o para atenuar emociones intensas y aliviar la frustración y el dolor.
Así es como puede aparecer el apego evitativo. En este artículo, te contamos qué es el apego evitativo, cuáles son sus patrones y cuáles son las consecuencias que pueden tener tanto en niños como en adultos.
