Trabajo somático

En paralelo a su actividad profesional como formadora en habilidades directivas, Ana inició una formación continuada en disciplinas corporales a partir de una necesidad personal de mejorar la conexión con el cuerpo y el registro emocional.

Su interés por los procesos de recuperación y su curiosidad clínica la llevaron a considerar el cuerpo como un espacio de percepción y de expresión, con atención a la experiencia interna y a sus correlatos somáticos.

En su primer contacto con el Shiatsu identificó la relevancia del tacto y su efecto en el organismo. Posteriormente, a través de Pilates, incorporó la necesidad de estructura, alineación y conciencia en el movimiento. Este recorrido la condujo a PCI, un enfoque que integra contacto de sostén, atención consciente y expresión mediante el movimiento, dentro de un marco de práctica definido.

Con el tiempo, y con el objetivo de profundizar en el trabajo con la respuesta fisiológica, comenzó su formación en Somatic Experiencing. Este abordaje le permitió desarrollar recursos de autorregulación del sistema nervioso, aumentar la presencia y la capacidad de observar capas más sutiles de la experiencia, así como aproximarse al trauma desde la premisa de que la intervención no puede basarse únicamente en el lenguaje.

Además de la meditación y el movimiento, el entorno natural constituye para Ana un contexto de reorientación y estabilización, favoreciendo el centrado y una perspectiva de pertenencia.