THE BALANCEhttps://thebalance.clinic/es/recursos/salud-mental/adhd-salud-mental/tdah-mujeres-ninas-evaluacion-apoyo/
THE BALANCE

Admisiones confidenciales

Hablemos de su próximo paso.

Hable con nuestro equipo de admisiones sobre el tratamiento para usted o un ser querido.

Su equipo de admisiones

Jil Moore
Jil MooreDirectora de Relaciones con Clientes
Cynthia Nakhle
Cynthia NakhleResponsable de admisiones

Recurso clínico

TDAH en mujeres y niñas: reconocimiento, evaluación y apoyo

El TDAH puede pasar inadvertido en niñas y mujeres hasta que las exigencias cotidianas resultan más difíciles de gestionar. Conozca qué debe explorar una evaluación cuidadosa, cómo pueden solaparse otras afecciones y qué preguntar sobre tratamiento y apoyo.

Revisado clínicamente porDr. Sarah Boss, MD
Residencia de piedra con piscina, césped y palmeras

Si lleva años preguntándose por qué las tareas cotidianas requieren tanto esfuerzo, el TDAH puede ser una posibilidad que merezca evaluarse. En niñas y mujeres, los síntomas pueden pasar inadvertidos hasta etapas posteriores de la vida. [1] Comprender esa posibilidad no significa asumir que todo problema de atención sea TDAH. Esta guía explica el reconocimiento tardío, el proceso de evaluación, las posibles explicaciones alternativas y el apoyo práctico para mujeres y familias.

Por qué el TDAH en mujeres y niñas puede reconocerse tarde

Los síntomas de TDAH en niñas y mujeres tienen especial probabilidad de haber pasado inadvertidos durante la infancia. En la edad adulta, es posible que solo se solicite una evaluación cuando el trabajo, la vida independiente o las responsabilidades familiares superan la capacidad de los sistemas de apoyo que antes ayudaban a desenvolverse. El reconocimiento tardío suele significar identificar dificultades de larga evolución, no demostrar que el TDAH comenzó de repente en la edad adulta. [1]

Una alumna tranquila puede suscitar menos preocupación que alguien que interrumpe las clases repetidamente. Las niñas y las mujeres tienen más probabilidades de recibir un diagnóstico de presentación predominantemente inatenta, pero también pueden tener TDAH de presentación hiperactiva-impulsiva o combinada. No existe una categoría diagnóstica femenina independiente, ni un único perfil de personalidad que permita identificarlo de forma fiable. [2]

El objetivo de la evaluación es comprender su historia individual, no comprobar si encaja en una lista de redes sociales. Nuestra guía sobre el TDAH de presentación inatenta describe esta presentación con más detalle. Aquí nos centramos en por qué puede retrasarse su reconocimiento, qué otras cuestiones deben considerarse y cómo buscar un apoyo útil. El centro de recursos sobre TDAH también relaciona la evaluación con la atención continuada.

Más allá de los estereotipos y los logros visibles

Entre las dificultades relevantes pueden figurar perder objetos importantes repetidamente, olvidar compromisos, tener problemas para terminar trámites, interrumpir conversaciones o sentir inquietud. Estas experiencias son relevantes cuando persisten e interfieren en el funcionamiento en distintas situaciones, en lugar de aparecer ocasionalmente durante una semana exigente. [1]

Al describir su experiencia, explique tanto el resultado como el esfuerzo que hay detrás. Por ejemplo, quizá cumpla los plazos solo porque alguien se los recuerda repetidamente, o mantenga una agenda ordenada a costa de saltarse comidas y dormir menos para ponerse al día. Estos ejemplos ayudan al profesional clínico a comprender cómo se desenvuelve, pero no constituyen una prueba diagnóstica.

Ser una persona organizada en un entorno no cuenta toda la historia. Describa lo que ocurre en casa, en las relaciones y durante tareas menos estructuradas. Del mismo modo, el perfeccionismo, la sensación de agobio, la concentración intensa en una actividad interesante y la sensibilidad a las críticas no deben tratarse como pruebas de TDAH por sí solas. Como información de contexto, no para autodiagnosticarse, consulte qué es el TDAH y cómo se evalúa.

Qué debe establecer una evaluación exhaustiva

Una evaluación exhaustiva examina los síntomas actuales, la historia del desarrollo, la salud mental y el funcionamiento. Los criterios diagnósticos habituales en Estados Unidos requieren varios síntomas antes de los 12 años, un patrón que dure al menos seis meses, síntomas en dos o más entornos, una afectación significativa y considerar si otra afección explica mejor las dificultades. Reconocerse en unos pocos ejemplos no basta. [1][2]

La guía clínica de NICE destaca la importancia de una evaluación clínica y psicosocial completa, los antecedentes del desarrollo y psiquiátricos, y la información de otras personas que hayan observado el comportamiento. Sus procedimientos de derivación a especialistas corresponden al sistema del Reino Unido. En Estados Unidos, comience por un profesional clínico cualificado con experiencia en la evaluación del TDAH, que pueda realizarla o gestionar una derivación adecuada. [3][2]

Los cuestionarios complementan la entrevista, pero no deben sustituir la comprensión de su historia. Las pruebas psicológicas pueden ayudar a aclarar dificultades de aprendizaje o cognitivas cuando sea pertinente. Pregunte qué incluye la evaluación, cómo se valorarán las explicaciones alternativas y si recibirá una explicación escrita de los resultados. Nuestra guía de evaluación del TDAH en adultos ofrece más orientación para prepararse.

Cómo prepararse cuando hay poca información de la infancia

Lleve ejemplos concretos en lugar de intentar recordarlo todo durante la consulta. Describa obligaciones incumplidas, errores repetidos, tareas inacabadas y sus consecuencias. Incluya situaciones en las que se desenvuelve bien y qué las facilita. Una descripción sincera de las fortalezas y dificultades resulta más útil que presentarse como alguien con dificultades en todos los ámbitos.

Si dispone de ellos, reúna informes escolares, evaluaciones previas y comentarios sobre distracción, tareas sin terminar, olvidos o hablar en exceso. Con su permiso, el profesional clínico puede preguntar a familiares u otras personas que le conocieran durante la infancia sobre su comportamiento de entonces. La pareja actual o las amistades también pueden describir su funcionamiento en distintos entornos. [1]

No es necesario aparentar certeza cuando los recuerdos no son claros. Explique las lagunas, las versiones contradictorias o por qué la participación familiar no es posible o no resulta segura. Lleve también una lista de medicamentos, los antecedentes médicos relevantes, información sobre el sueño y los tratamientos previos de salud mental. Pregunte cómo se documentará la incertidumbre y cuál será el siguiente paso si la información sigue sin ser concluyente.

Diagnóstico diferencial: ¿qué más podría explicar las dificultades?

El diagnóstico diferencial consiste en considerar otras explicaciones para síntomas similares. La ansiedad, la depresión, el estrés, los trastornos del sueño y las enfermedades físicas pueden afectar a la atención y al funcionamiento. El profesional clínico debe preguntar cuándo comenzaron las dificultades, cómo cambian con el tiempo y si aparecen fuera de episodios de enfermedad o de circunstancias inusualmente estresantes. [2]

La cronología es especialmente importante en el reconocimiento tardío. Describa si los problemas de organización existían antes de la ansiedad o el bajo estado de ánimo actuales, o si la concentración cambió únicamente después de una alteración del sueño, un problema de salud o un cambio de medicación. Esto no resuelve el diagnóstico por sí solo, pero ayuda a identificar qué requiere un estudio más profundo.

Las dificultades repentinas o claramente nuevas merecen atención médica, en lugar de atribuirse automáticamente al TDAH. La evaluación puede incluir una revisión del consumo de sustancias, los medicamentos, los síntomas físicos o las necesidades de aprendizaje, y determinar si se justifica una valoración adicional. Una conclusión útil explica por qué hay fundamento para el TDAH, por qué encaja mejor otra explicación o por qué ambos aspectos pueden requerir atención. [1][2]

Trastornos coexistentes y cuestiones hormonales

El TDAH puede coexistir con ansiedad, depresión y trastornos por consumo de sustancias. Detectar otra afección no debe poner fin automáticamente a la evaluación del TDAH, pero tampoco debe atribuirse cualquier síntoma a un diagnóstico de TDAH. Solicite un plan de atención que identifique qué problemas pretende abordar cada tratamiento y cómo se revisará la evolución. [1][2]

Algunas mujeres refieren cambios en la atención y el bienestar emocional en torno a la menstruación u otras transiciones reproductivas. Un pequeño estudio observacional de mujeres jóvenes con ciclos regulares encontró asociaciones entre los cambios hormonales y los síntomas posteriores de TDAH. Su muestra comunitaria limitada no establece un protocolo de tratamiento, ni demuestra causalidad ni predice la experiencia de cada persona. [4]

Un breve registro de los síntomas, el sueño, el estado de ánimo, las fechas de la menstruación y el uso de medicamentos puede ayudar a estructurar la consulta. Las nuevas preocupaciones durante el embarazo, después del parto o en torno a la menopausia merecen una evaluación más amplia, en lugar de atribuirse únicamente al TDAH. Si está embarazada, en período de lactancia o planea un embarazo, solicite una revisión de la medicación en vez de suspender o cambiar el tratamiento por su cuenta. Las indicaciones específicas de cada medicamento son importantes: la información sobre el metilfenidato aconseja informar al profesional que lo prescribe sobre el embarazo, los planes de embarazo y la lactancia. Hable sobre sus medicamentos y circunstancias concretas, en lugar de asumir que una recomendación se aplica a todos los tratamientos. [5]

Elegir un tratamiento acorde con sus necesidades

El tratamiento puede incluir medicación, apoyo psicológico centrado en el TDAH y cambios prácticos en el entorno. La medicación y la psicoterapia pueden reducir los síntomas y mejorar el funcionamiento, aunque encontrar una combinación eficaz puede requerir ajustes. Establezca objetivos concretos, como completar trámites esenciales o acudir a las citas, en lugar de valorar el éxito únicamente por sentirse más productiva. [1][2]

La terapia cognitivo-conductual centrada en el TDAH puede abordar el inicio de tareas, la organización y su finalización. El tratamiento de la ansiedad o la depresión coexistentes puede tener otros objetivos. Pregunte si el profesional tiene experiencia en adaptar la atención al TDAH, por ejemplo, mediante resúmenes escritos, un orden del día claro y tareas asumibles entre sesiones. El acompañamiento para desarrollar habilidades organizativas puede ofrecer apoyo, pero conviene preguntar por la formación, el alcance del servicio y la coordinación con la atención clínica. [1][2]

Las decisiones sobre medicación requieren que el profesional que la prescribe tenga en cuenta los antecedentes de salud, otros medicamentos, los posibles beneficios y los efectos adversos. El seguimiento puede incluir el apetito, el peso, el sueño, la frecuencia cardíaca y la presión arterial. No comparta la medicación ni cambie la dosis por su cuenta. [3]

Si está considerando la atención del TDAH en adultos en THE BALANCE, pregunte qué servicios de evaluación y tratamiento son adecuados y están disponibles para sus circunstancias. No dé por hecho que se ofrece cualquier intervención especializada. Compare las opciones según su adecuación clínica, continuidad, coste y seguimiento, no solo por las comodidades.

Apoyar a las niñas desde la familia y la escuela

Ante dificultades persistentes en una niña, comience por su pediatra u otro profesional cualificado de salud infantil. La evaluación debe incluir información del hogar y de la escuela, y considerar cuestiones de aprendizaje, emocionales y médicas. Escuche también su versión. Una niña que respeta las normas del aula puede seguir teniendo dificultades para comprender instrucciones o terminar sus tareas. [2]

Pida al profesorado observaciones concretas: ¿empieza las tareas de forma autónoma? ¿Recuerda llevar los materiales? ¿Cuántas indicaciones necesita? El apoyo puede incluir estrategias conductuales en el aula, enseñanza de habilidades organizativas y adaptaciones mediante un Plan 504 o, cuando cumpla los requisitos, un Programa de Educación Individualizado. El acceso a estas medidas y el plan adecuado dependen de sus necesidades evaluadas. [2]

En casa, pruebe rutinas previsibles, instrucciones breves y comentarios positivos concretos. La formación para madres y padres es un apoyo, no una acusación de mala crianza. [3] Invítela a participar en la elección de estrategias viables y evite responsabilizar a sus hermanos de supervisarla. Este apartado sobre las niñas tiene fines informativos y no implica que THE BALANCE admita o trate a menores.

Apoyo cotidiano, relaciones y recuperación a largo plazo

Elija un problema práctico para abordarlo primero. Si olvida las citas, pruebe una única agenda con recordatorios. Si pierde objetos, acuerde un lugar fijo para guardarlos. Ante proyectos difíciles, defina la siguiente acción pequeña y reserve un período breve para trabajar. Son estrategias de apoyo, no sustitutos de la evaluación o el tratamiento. [2]

La pareja y los familiares pueden preguntar qué ayuda se desea, en lugar de asumir el control. Una agenda compartida puede ayudar, mientras que corregir constantemente puede resultar invasivo. Hablen de forma explícita sobre las responsabilidades, incluido quién detecta, planifica y realiza las tareas domésticas recurrentes. El objetivo es alcanzar un acuerdo viable, no una dinámica permanente de progenitor e hija entre adultos.

El progreso a largo plazo se valora mejor mediante el funcionamiento y el bienestar que mediante una organización impecable. Revise si mejoran el sueño, las relaciones, el cumplimiento de las obligaciones esenciales y el acceso al tratamiento. Mantenga un plan escrito para el seguimiento, las prescripciones y las medidas que tomar si reaparecen las dificultades. Si pasa de una atención intensiva a otra de menor intensidad, planificar la atención posterior en salud mental puede ayudar a organizar la continuidad y la responsabilidad del apoyo continuado.

Seguridad y elección del nivel de atención adecuado

Pregunte al profesional clínico cómo comunicar efectos secundarios de la medicación, un empeoramiento del estado de ánimo, preocupaciones relacionadas con sustancias o dificultades para seguir el tratamiento de forma constante. No espere hasta la siguiente cita rutinaria si un cambio le parece grave. El plan de seguimiento debe identificar a la persona de contacto, explicar cómo localizarla y distinguir las consultas habituales de las preocupaciones urgentes.

El entorno asistencial adecuado depende del conjunto de la situación clínica. Antes de considerar la atención residencial, pregunte qué necesidades no pueden cubrirse mediante tratamiento ambulatorio, cómo se atenderán los problemas médicos y qué seguimiento habrá después. Nuestra comparación entre tratamiento residencial y atención con ingreso hospitalario ayuda a aclarar los distintos fines de estos entornos.

Ante pensamientos suicidas o una crisis emocional en Estados Unidos, llame o envíe un mensaje de texto al 988. Ante un peligro inmediato o una emergencia que ponga en riesgo la vida, llame al 911 o acuda al servicio de urgencias más cercano. THE BALANCE no es un servicio de emergencias. [2] Para buscar ayuda urgente no es necesario esperar a recibir un diagnóstico de TDAH ni completar una evaluación programada.

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener TDAH si me iba bien en la escuela?

Sí. Las calificaciones por sí solas no confirman ni descartan el TDAH. La evaluación considera los síntomas de la infancia, las dificultades en distintos entornos y sus repercusiones. Explique si los buenos resultados requerían una supervisión considerable, pasar noches enteras sin dormir repetidamente o sacrificar otras actividades. Los logros y las necesidades de apoyo pueden coexistir. [1]

¿Qué ocurre si no encuentro documentos de mi infancia?

Coménteselo al profesional clínico en lugar de posponer indefinidamente la evaluación. Puede explorar recuerdos detallados y, con permiso, los relatos de familiares u otras personas que le conocieran. La falta de documentos genera incertidumbre, pero la evaluación no se basa únicamente en un boletín de calificaciones. El inicio en la infancia sigue requiriendo una valoración cuidadosa. [1]

¿Cómo pueden los profesionales clínicos distinguir el TDAH de la ansiedad?

Examinan cuándo comenzaron las dificultades, dónde aparecen y si la distracción acompaña principalmente a la preocupación o refleja un patrón de larga evolución. La ansiedad y el TDAH también pueden coexistir. Una evaluación cuidadosa considera ambos, en lugar de asumir que un diagnóstico descarta automáticamente el otro. [1][2]

¿Pueden cambiar los síntomas del TDAH en torno a la menstruación?

Algunas personas notan cambios. Las investigaciones sugieren posibles asociaciones entre las fluctuaciones hormonales y los síntomas del TDAH, pero la evidencia no establece una pauta de tratamiento estándar basada en el ciclo. Registre la atención, el estado de ánimo, el sueño y las fechas de la menstruación, y después comente el patrón con el profesional clínico en lugar de cambiar la medicación por su cuenta. [4]

¿Mi hija tiene que mostrar conductas disruptivas para que se justifique una evaluación?

No. La inatención persistente, perder objetos, dejar tareas sin terminar o tener dificultades para seguir instrucciones pueden justificar una conversación con su pediatra, incluso sin conductas disruptivas. Pregunte al profesorado por la organización y la finalización de tareas, no solo por el comportamiento en clase. La evaluación debe considerar su experiencia tanto en casa como en la escuela. [2]

¿El TDAH diagnosticado tardíamente requiere tratamiento residencial?

Un diagnóstico tardío por sí solo no establece la necesidad de atención residencial. Hable primero sobre la evaluación ambulatoria, el tratamiento y el apoyo práctico. Una atención más intensiva debe depender del conjunto de la situación clínica, incluidos los trastornos coexistentes, la seguridad y el funcionamiento cotidiano, en lugar de la edad a la que se reconoció el TDAH.

Evidencia editorial

Evidencia y fuentes

Guías clínicas seleccionadas, investigación revisada por pares y fuentes de salud pública utilizadas en este artículo.

01Instituto Nacional de la Salud Mental: TDAH en adultos: 4 cosas que debe saberVer la fuente
02Instituto Nacional de la Salud Mental: Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: lo que debe saberVer la fuente
03NICE NG87: Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: diagnóstico y manejo, recomendacionesVer la fuente
Ver las 5 fuentesMostrar menos fuentes
04Roberts B, Eisenlohr-Moul T, Martel MM. Esteroides reproductivos y síntomas del TDAH a lo largo del ciclo menstrual. Psychoneuroendocrinology, 2018Ver la fuente
05MedlinePlus: Metilfenidato, precauciones, incluidos el embarazo y la lactanciaVer la fuente
Qué incluye
01

Contexto clínico

La información clara se contextualiza en cuadros complejos y concurrentes.

02

Factores individuales

La evaluación sigue siendo esencial porque las necesidades y los riesgos varían de una persona a otra.

03

Próximos pasos

Una conversación confidencial puede ayudar a determinar el camino más adecuado.

¿No está seguro de dónde encaja la situación?

Su equipo de admisiones

Jil Moore
Jil MooreDirectora de Relaciones con Clientes
Cynthia Nakhle
Cynthia NakhleResponsable de admisiones

Una primera conversación confidencial puede ayudar a comprender el cuadro y determinar si nuestro entorno es adecuado.

THE BALANCE
UN PRIMER PASO

Preguntas sobre nuestros tratamientos