Cuando las figuras públicas deciden hablar del trastorno bipolar, sus testimonios pueden facilitar las conversaciones sobre salud mental. Son experiencias personales, no pruebas de que un tratamiento concreto vaya a funcionar para todo el mundo ni de que los logros creativos dependan de la enfermedad.
Este artículo utiliza declaraciones públicas con fecha conocida, en lugar de diagnósticos retrospectivos de personajes históricos o especulaciones sobre el comportamiento de una celebridad.
Dos testimonios públicos
Mariah Carey
En una entrevista con PEOPLE en abril de 2018, Mariah Carey habló de su diagnóstico de trastorno bipolar de tipo II y de su búsqueda de tratamiento. Su testimonio se refería a su propia experiencia en aquel momento; no es una actualización sobre su salud actual.
Selena Gomez
En una entrevista con Good Morning America en abril de 2022, Selena Gomez habló de su diagnóstico de trastorno bipolar y del valor que tuvo para ella comprenderlo. Hacer público un diagnóstico no convierte en público el resto del historial médico de una persona.
Qué es el trastorno bipolar
El Instituto Nacional de la Salud Mental describe el trastorno bipolar como un trastorno que implica episodios de cambios en el estado de ánimo, la energía y la actividad. La manía y la hipomanía difieren en su gravedad; también pueden producirse episodios depresivos. Estos episodios son distintos de los cambios habituales del estado de ánimo o de una personalidad que otras personas consideran impredecible.
La evaluación examina el patrón a lo largo del tiempo, incluidos el sueño, el funcionamiento cotidiano, los episodios anteriores, la medicación y el consumo de sustancias. El trastorno bipolar de tipo I y el de tipo II tienen criterios diagnósticos distintos. Un vídeo breve, la letra de una canción o un periodo de trabajo intenso no permiten establecer ninguno de estos diagnósticos.
Tratamiento y vida cotidiana
La guía de NICE sobre el trastorno bipolar describe una atención que puede incluir medicación, intervenciones psicológicas, seguimiento de la salud física y planificación ante futuros episodios. El plan debe acordarse con la persona y revisarse a medida que cambien las circunstancias.
Entre los temas que conviene abordar se encuentran las señales tempranas de alerta, los cambios en el sueño, los efectos secundarios, las necesidades laborales o familiares y a quién contactar si los síntomas empeoran. No se debe suspender ni modificar la medicación porque una celebridad describa una experiencia diferente.
Los logros no demuestran que alguien necesite menos apoyo. Las dificultades no significan que haya fracasado. Una residencia privada, una lista de clientes famosos o unas instalaciones de ocio no permiten establecer la eficacia de un programa; conviene preguntar por los profesionales clínicos que prestan la atención, el tratamiento y la continuidad asistencial.
Cuándo buscar ayuda
Solicite una evaluación profesional si los cambios en el estado de ánimo, la energía o el sueño están afectando a su vida. Una necesidad de dormir notablemente reducida junto con un aumento progresivo de la actividad, conductas de riesgo o pérdida de contacto con la realidad requiere atención clínica urgente. Si existe la posibilidad de que alguien actúe en respuesta a pensamientos suicidas o no puede mantenerse a salvo, contacte con los servicios de emergencia locales.
Los testimonios públicos pueden abrir una conversación. Una evaluación individual debe orientar los siguientes pasos.


