Los pensamientos suicidas pueden presentarse en personas con o sin trastorno narcisista de la personalidad (TNP). Un diagnóstico o una etiqueta de personalidad no permiten saber si una persona intentará suicidarse. Toda expresión de sufrimiento suicida merece una respuesta seria y compasiva.
Si se ha producido un intento, existe un peligro inmediato o alguien no puede mantenerse a salvo, contacte ahora con los servicios de emergencias locales. Si hay pensamientos suicidas sin peligro inmediato, contacte cuanto antes con un servicio de atención urgente de salud mental o de intervención en crisis. En Estados Unidos, llame o envíe un mensaje de texto al 988. Recurra a los servicios adecuados para el lugar donde se encuentre.
Un diagnóstico no explica los motivos de una persona
El TNP requiere una evaluación profesional. No equivale al egoísmo, a una discusión ni a una conducta abusiva. Las personas con este diagnóstico difieren en sus circunstancias, síntomas y necesidades de apoyo.
No suponga que una manifestación de pensamientos suicidas es un intento de llamar la atención, castigar a alguien o recuperar el control. Incluso cuando una conversación incluye un conflicto interpersonal, interpretar los motivos de la persona no permite determinar si está a salvo. Una respuesta serena y una evaluación profesional adecuada son más útiles que una discusión sobre etiquetas.
Qué debe tener en cuenta una evaluación
Un profesional clínico debe explorar los pensamientos suicidas actuales, cualquier intención o plan, las autolesiones previas, los síntomas de salud mental, el consumo de sustancias, los factores de estrés recientes, el apoyo disponible y la capacidad de la persona para mantenerse a salvo. También importan la salud física y el acceso a medios potencialmente letales. La conversación debe dar lugar a un plan práctico de atención inmediata y continuada.
La guía de NICE sobre autolesiones advierte que no deben utilizarse puntuaciones de riesgo ni categorías generales para predecir un suicidio futuro o decidir quién recibe tratamiento. Un cuestionario de personalidad o una lista de comprobación en línea no sustituyen este trabajo individualizado.
Cómo responder en ese momento
Pregunte de forma directa y serena si la persona está pensando en suicidarse. Escuche su respuesta sin restarle importancia, avergonzarla ni exigirle que demuestre cuánto está sufriendo. Ayúdela a contactar con un servicio de intervención en crisis, con el profesional que la atiende o con los servicios de emergencias, según lo requiera la situación.
Si puede permanecer de forma segura junto a una persona en riesgo inmediato mientras se organiza la ayuda, hágalo. Reduzca el acceso a objetos peligrosos únicamente si puede hacerlo con seguridad; no se ponga en riesgo. No prometa mantener en secreto una intención suicida. Puede decir: «Me importas y quiero que busquemos ayuda para que estés a salvo».
Cuando las amenazas surgen durante un conflicto de pareja
Tome en serio lo que la persona expresa, sin dejar de proteger su propia seguridad y autonomía. No tiene la obligación de permanecer en una relación, dar dinero ni ceder a exigencias para evitar el suicidio de otra persona. Recurra a ayuda profesional en lugar de asumir toda la responsabilidad.
Si hay intimidación, violencia o control coercitivo, busque apoyo individual confidencial en un servicio de atención a la violencia doméstica. La respuesta a una crisis y una decisión sobre la relación pueden abordarse por separado, con asistencia profesional para ambas cuestiones cuando sea necesario.
Continuidad del tratamiento y seguimiento
Una vez atendida la seguridad inmediata, la atención puede centrarse en las necesidades identificadas en la evaluación, incluidas la depresión, el consumo de sustancias u otras dificultades cuando estén presentes. La psicoterapia puede formar parte de un plan para el TNP y los problemas interpersonales relacionados. El enfoque, los objetivos y la evidencia deben comentarse con un profesional clínico cualificado; ningún tratamiento puede prometer eliminar el riesgo.
Un plan útil especifica con quién contactar cuando aumenta el malestar, qué apoyo está disponible fuera de las consultas y cómo se realizará el seguimiento. Si un entorno asistencial no puede proporcionar la respuesta necesaria ante una crisis, puede ser preciso el traslado a un servicio de urgencias u hospitalario adecuado. Un ingreso residencial ordinario no debe retrasar la atención de emergencia.
Apoyo para familiares y parejas
Apoyar a alguien en crisis puede generar miedo y agotamiento. Pregunte a los profesionales qué puede hacer de forma realista y qué debe seguir siendo responsabilidad de ellos. Busque apoyo para sí y comparta las responsabilidades prácticas con personas de confianza cuando sea apropiado y respetando la privacidad.
La compasión no exige una disponibilidad ilimitada. Los límites claros, la participación de profesionales y la atención a la seguridad de todas las personas ofrecen una base más sostenible que intentar afrontar una crisis en solitario.


