THE BALANCEhttps://thebalance.clinic/es/recursos/salud-mental/depresion-salud-mental/dbt-para-la-depresion/
THE BALANCE

Admisiones confidenciales

Hablemos de su próximo paso.

Hable con nuestro equipo de admisiones sobre el tratamiento para usted o un ser querido.

Su equipo de admisiones

Jil Moore
Jil MooreDirectora de Relaciones con Clientes
Cynthia Nakhle
Cynthia NakhleResponsable de admisiones

Recurso clínico

DBT para la depresión

La DBT enseña habilidades para gestionar las emociones y afrontar el malestar. La evidencia específica para la depresión es preliminar y procede de pequeños ensayos de entrenamiento en habilidades adaptado o complementario.

Revisado clínicamente porDr. Sarah Boss, MD
Residencia de piedra con piscina, césped y palmeras

La terapia dialéctico-conductual (DBT) enseña habilidades para gestionar las emociones y el malestar. La evidencia sobre la DBT específicamente como tratamiento para la depresión es preliminar y varía según el formato del tratamiento y la población. Desarrollada inicialmente para tratar a personas con trastorno límite de la personalidad, la DBT ha evolucionado para abordar diversos problemas de salud mental, incluida la depresión. Integra distintas técnicas, como la atención plena, la regulación emocional, la tolerancia al malestar y la eficacia interpersonal, para dotar a las personas de habilidades prácticas que les permitan gestionar emociones intensas y afrontar situaciones difíciles. 

Pequeños ensayos piloto sugieren que el entrenamiento adaptado en habilidades de DBT puede ayudar a algunas personas con síntomas depresivos, en ocasiones junto con medicación antidepresiva. Estos hallazgos no establecen la DBT como tratamiento estándar de primera línea para el abordaje de la depresión.

En THE BALANCE, la evaluación orienta el tratamiento individualizado de la depresión. Algunos principios o habilidades basados en la DBT pueden integrarse en el plan; esto no constituye necesariamente un programa integral de DBT.

La depresión es más que sentirse triste o desanimado. Es un trastorno de salud mental grave que puede afectar a la forma de pensar, sentir y afrontar las actividades cotidianas [1]. Aunque es normal sentirse desanimado en ocasiones, la depresión implica sentimientos persistentes de tristeza y pérdida de interés por actividades que antes se disfrutaban.

Trastornos depresivos y depresión bipolar

Trastorno depresivo mayor (TDM): El TDM implica un estado de ánimo deprimido o pérdida de interés, junto con otros síntomas, durante la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas, que causan un malestar significativo o un deterioro del funcionamiento. El diagnóstico requiere una evaluación clínica. 

Los síntomas pueden incluir:

  • Sentimientos persistentes de tristeza o vacío
  • Fatiga y pérdida de energía
  • Cambios en el apetito o el peso
  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones
  • Pensamientos de muerte o suicidio

Trastorno depresivo persistente (TDP): El TDP, también conocido como distimia, implica síntomas depresivos persistentes que suelen durar al menos dos años en adultos. 

Los síntomas pueden incluir:

  • Un estado de ánimo deprimido constante
  • Sentimientos de desesperanza
  • Baja autoestima
  • Dificultad para dormir o sueño excesivo
  • Poco apetito o ingesta excesiva de alimentos

Trastorno bipolar: Los trastornos bipolares son distintos de los trastornos depresivos. Implican manía o hipomanía y pueden incluir episodios depresivos, pero los episodios no necesariamente se alternan. El trastorno bipolar I requiere manía, no un episodio depresivo; el trastorno bipolar II implica episodios hipomaníacos y depresivos sin manía. La depresión bipolar requiere un plan de tratamiento específico para este trastorno. 

Los síntomas pueden incluir:

  • Estado de ánimo elevado y energía excesiva durante los episodios maníacos
  • Episodios depresivos con síntomas similares a los del TDM
  • Cambios en los patrones de sueño y la conducta [8]

Impacto de la depresión en la vida cotidiana

La depresión puede ensombrecer todos los aspectos de la vida de una persona y dificultar incluso las tareas más sencillas. Algunas de las formas en que puede afectar al funcionamiento cotidiano son:

  • Alteraciones en los patrones de sueño que provocan fatiga y falta de energía para las actividades cotidianas.
  • Dificultad para concentrarse y tomar decisiones, lo que afecta al rendimiento laboral y a las responsabilidades personales.
  • Tensiones en las relaciones debido al distanciamiento emocional y la irritabilidad.
  • Pérdida de interés por actividades que antes resultaban placenteras, lo que conduce al aislamiento social y a un mayor deterioro del estado de ánimo.

La necesidad de un tratamiento eficaz

Dado el impacto de la depresión, la evaluación y el tratamiento adecuado son importantes. Si tiene pensamientos suicidas, busque ayuda profesional cuanto antes. Si cree que podría actuar en función de esos pensamientos, no puede mantenerse a salvo o alguien se encuentra en peligro inmediato, contacte con los servicios de emergencia locales o acuda al servicio de urgencias más cercano. No espere a una cita de terapia ni a que le devuelvan una llamada de orientación. 

El entrenamiento en habilidades de DBT se ha explorado para la depresión en pequeños ensayos piloto, incluso como complemento de la medicación [3, 4]. Al integrar la atención plena, la regulación emocional y la eficacia interpersonal, la DBT proporciona habilidades valiosas para afrontar el malestar y regular las emociones con mayor eficacia.

La DBT enseña habilidades de afrontamiento, pero los estudios aquí comentados no establecen que prevenga los episodios depresivos recurrentes. Las opciones de prevención de recaídas deben consultarse con un profesional clínico [2]. La terapia cognitivo-conductual (TCC), la activación conductual y la terapia interpersonal tienen un papel establecido en la atención a la depresión; la elección del tratamiento depende de los síntomas, los antecedentes, el riesgo y las preferencias.

Las habilidades de DBT abordan la regulación emocional, la atención plena, las relaciones y la tolerancia al malestar. Estas habilidades pueden ser pertinentes cuando la depresión coexiste con dificultades para gestionar las emociones, pero sus objetivos no deben confundirse con resultados demostrados sobre la depresión. 

Las siguientes secciones describen lo que se pretende enseñar mediante las habilidades de DBT.

Desarrollo de habilidades de regulación emocional

La regulación emocional es un área central de las habilidades de DBT [6]. Incluye identificar las emociones y practicar respuestas ante sentimientos intensos, como la tristeza y la irritabilidad.

Fomento de las prácticas de atención plena

La atención plena es un área central de las habilidades de DBT [6]. Consiste en observar los pensamientos, sentimientos y experiencias presentes sin juzgarlos; no requiere sentirse en calma ni suprimir los pensamientos difíciles.

Mejora de la eficacia interpersonal

Las habilidades de eficacia interpersonal se centran en la comunicación, la asertividad y los límites [6]. El objetivo es ayudar a las personas a desenvolverse en sus relaciones con mayor eficacia, no garantizar una mejora de las relaciones ni el alivio de la depresión.

Desarrollo de técnicas de tolerancia al malestar

Las habilidades de tolerancia al malestar tienen como finalidad ayudar a las personas a afrontar un malestar intenso sin empeorar la situación mediante conductas perjudiciales [6]. La práctica de habilidades no sustituye a un plan de seguridad individualizado ni a la atención de urgencias.

Fomento de la autovalidación y la aceptación

La DBT equilibra la aceptación con el cambio. Validar significa reconocer que una respuesta emocional es comprensible en su contexto, al tiempo que se trabaja para adoptar conductas más útiles. No significa aprobar acciones perjudiciales ni prometer alivio de la autoculpabilización.

Planificación de la atención continuada

La práctica continuada de habilidades puede formar parte de la atención a largo plazo, pero estos estudios piloto no han establecido la DBT como una forma de prevenir la recurrencia depresiva. NICE recomienda hablar sobre el riesgo de recaída y el tratamiento de continuación adecuado, que puede incluir antidepresivos, TCC o terapia cognitiva basada en la atención plena (MBCT), según los antecedentes y las preferencias de la persona [2].

La investigación sobre la DBT para la depresión incluye pequeños ensayos piloto de entrenamiento adaptado en habilidades, en ocasiones añadido a la medicación. Estos estudios aportan hallazgos preliminares, no pruebas de que la DBT integral sea eficaz para todos los trastornos depresivos o produzca una recuperación duradera. 

A continuación, profundizamos en la evidencia de distintos estudios y exploramos la eficacia de la DBT en el tratamiento de la depresión.

El estudio de American Journal of Geriatric Psychiatry

El ensayo piloto de Lynch y colaboradores de 2003 asignó aleatoriamente a 34 adultos con depresión de 60 años o más a 28 semanas de medicación antidepresiva y seguimiento clínico, con o sin entrenamiento adaptado en habilidades de DBT y orientación telefónica programada.

Ambos grupos mejoraron de forma similar en las puntuaciones de depresión evaluadas por el entrevistador. El grupo con entrenamiento adicional en habilidades mostró una mejoría en la depresión autoevaluada y una mayor remisión en el seguimiento a los seis meses. Este pequeño ensayo de tratamiento complementario no establece una eficacia general ni a largo plazo [3].

Adaptación del grupo de entrenamiento en habilidades de DBT para la depresión resistente al tratamiento

El ensayo piloto de Harley y colaboradores de 2008 asignó aleatoriamente a 24 adultos con síntomas persistentes de depresión mayor pese a un tratamiento antidepresivo adecuado y estable a un grupo de habilidades basado en la DBT de 16 sesiones o a una lista de espera.

Entre los 19 participantes que completaron el estudio, el grupo de habilidades presentó una mayor mejoría de los síntomas depresivos. El tamaño reducido de la muestra, el análisis limitado a quienes completaron el estudio y la comparación con una lista de espera limitan las conclusiones; la intervención complementó la medicación en lugar de sustituirla [4].

Ensayo piloto aleatorizado y controlado sobre la desregulación emocional transdiagnóstica

El ensayo piloto de Neacsiu y colaboradores de 2014 asignó aleatoriamente a 44 adultos con ansiedad y/o depresión, elevada desregulación emocional y sin trastorno límite de la personalidad a 16 semanas de entrenamiento en habilidades de DBT o a un grupo de apoyo basado en actividades.

El entrenamiento en habilidades de DBT produjo mayores mejoras en la desregulación emocional y la ansiedad, pero no superó significativamente al grupo de apoyo en cuanto a la depresión. Fue una intervención centrada únicamente en habilidades, no una DBT integral, y no establece una eficacia comparativa para la depresión [5].

No existe un plazo establecido para la mejoría con DBT específicamente para la depresión. El formato del tratamiento, los síntomas y las demás intervenciones varían, y el progreso debe revisarse con el profesional clínico responsable del tratamiento.

El proceso de la DBT para la depresión

La DBT integral suele incluir los cuatro componentes siguientes [6]. Los estudios sobre depresión también han utilizado intervenciones adaptadas centradas únicamente en habilidades o intervenciones complementarias, que no deben describirse como equivalentes al programa completo:

Sesiones de terapia individual: Sesiones individuales con un terapeuta formado para abordar las preocupaciones personales, establecer objetivos de tratamiento y trabajar dificultades emocionales específicas.

Grupos de entrenamiento en habilidades: Sesiones grupales centradas en desarrollar y practicar habilidades esenciales de DBT, como la regulación emocional, la tolerancia al malestar, la atención plena y la eficacia interpersonal.

Orientación telefónica: Apoyo breve entre sesiones para aplicar las habilidades, dentro de las condiciones de disponibilidad y respuesta acordadas. Esta orientación no es un servicio de urgencias y puede que no se responda de inmediato; un peligro urgente requiere atención de urgencias local.

Reuniones del equipo de consulta: Reuniones de supervisión entre terapeutas de DBT para asegurar una aplicación eficaz del tratamiento y abordar las dificultades o complejidades que puedan surgir durante el proceso terapéutico.

Plazos de la terapia DBT para la depresión

Los ensayos piloto citados no establecen cuándo debe esperar una mejoría una persona concreta. Acuerde objetivos y momentos de revisión con el terapeuta, y comunique cuanto antes la falta de progreso o el empeoramiento de los síntomas. Las siguientes son posibles fases del tratamiento, no un calendario validado de respuesta de la depresión:

Primeras semanas: Crear un vínculo y una relación de confianza con el terapeuta, establecer objetivos de tratamiento e introducir las habilidades fundamentales de DBT.

Fase intermedia: Aprender y practicar habilidades avanzadas de DBT para gestionar el malestar emocional y regular el estado de ánimo, abordando dificultades y desencadenantes específicos asociados a la depresión.

Etapas posteriores: Aplicar las habilidades aprendidas a situaciones de la vida real, fomentar la resiliencia a largo plazo y desarrollar estrategias para la prevención de recaídas y el bienestar emocional continuado.

Factores que afectan a la eficacia de los programas de DBT

La planificación del tratamiento y las revisiones del progreso deben considerar los siguientes factores. Los estudios piloto citados no establecen cómo afectan estos factores a la rapidez o la probabilidad de mejoría con DBT para la depresión:

Compromiso e implicación individual: La participación y la práctica forman parte de la psicoterapia, pero la falta de mejoría no debe atribuirse únicamente a un esfuerzo insuficiente [7]. También deben revisarse la adecuación del tratamiento, los síntomas, las barreras prácticas y la necesidad de otras intervenciones.

Constancia y práctica: La asistencia regular y la práctica de habilidades forman parte de la DBT. Comente las dificultades para participar, de modo que pueda adaptarse el plan; la práctica no garantiza una mejoría de la depresión.

Relación terapéutica: Una relación terapéutica colaborativa y de confianza es importante en la psicoterapia en general [7]. Puede favorecer la implicación, pero no establece que la DBT vaya a mejorar la depresión. Comente con el terapeuta cualquier inquietud sobre la relación o la falta de progreso.

Complejidad de los síntomas depresivos: La gravedad, la cronicidad y los trastornos coexistentes pueden influir en las necesidades de tratamiento. Los síntomas más graves pueden requerir atención adicional o diferente, no simplemente un tratamiento de DBT más prolongado. Revise el plan si los síntomas persisten o empeoran [2].

Para el abordaje y el tratamiento de la depresión existen diversos tratamientos conductuales, además de la DBT, que ofrecen distintas opciones adaptadas a las necesidades específicas de cada persona. 

A continuación, exploramos otros tratamientos conductuales que han mostrado resultados prometedores para abordar los síntomas depresivos y promover el bienestar general.

Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un enfoque de tratamiento de la depresión ampliamente reconocido y estudiado [2]. Se centra en identificar y cuestionar los patrones de pensamiento y las creencias negativas que contribuyen a los síntomas depresivos. Algunos componentes clave de la TCC son:

Estrategias cognitivas: Ayudar a las personas a reconocer y modificar los patrones de pensamiento negativos que contribuyen a los sentimientos de desesperanza y escasa valía personal.

Activación conductual: Animar a las personas a participar en actividades placenteras y satisfactorias para contrarrestar el impacto de la depresión en su funcionamiento cotidiano.

Técnicas de resolución de problemas: Ayudar a las personas a desarrollar estrategias de afrontamiento eficaces y habilidades de resolución de problemas para gestionar el estrés y las situaciones difíciles.

Terapia cognitiva basada en la atención plena

La terapia cognitiva basada en la atención plena (MBCT) integra prácticas de atención plena con estrategias cognitivo-conductuales para prevenir las recaídas en personas con depresión recurrente [2]. Al combinar elementos de la TCC con técnicas de atención plena, la MBCT busca ayudar a las personas a ser más conscientes de sus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos. 

Entre las características principales de la MBCT se incluyen:

Meditación de atención plena: Cultivar la conciencia y la aceptación del momento presente, permitiendo observar los pensamientos y las emociones sin sentirse desbordado por ellos.

Estrategias cognitivas: Reconocer los pensamientos como acontecimientos mentales y cambiar la relación con ellos, en lugar de centrarse principalmente en cuestionar o refutar su contenido.

Terapia interpersonal

La terapia interpersonal (TIP) se centra en abordar los problemas interpersonales y las dificultades en las relaciones que pueden contribuir a los síntomas depresivos o agravarlos [2]. Mediante la mejora de la comunicación y las habilidades interpersonales, la TIP busca aliviar los síntomas de la depresión y reforzar el apoyo social. 

Los componentes clave de la TIP incluyen:

Disputas interpersonales: Resolver los conflictos y malentendidos en las relaciones que pueden estar contribuyendo al malestar y a los síntomas depresivos.

Transiciones de rol: Ayudar a las personas a adaptarse a los cambios y transiciones vitales que pueden estar causando agitación e inestabilidad emocional.

Duelo y pérdida: Ayudar a las personas a procesar y afrontar el impacto emocional de pérdidas importantes, como la muerte de un ser querido o el final de una relación significativa.

Terapia de activación conductual

La terapia de activación conductual (TAC) es un tratamiento conductual centrado en aumentar la participación en actividades gratificantes y significativas para contrarrestar los efectos de la depresión [2]. Al animar a las personas a participar en actividades agradables y satisfactorias, la TAC busca mejorar el estado de ánimo y el bienestar general. 

Entre las características principales de la TAC se incluyen:

Programación de actividades: Ayudar a las personas a planificar y programar actividades agradables y con propósito para contrarrestar los sentimientos de desesperanza y apatía.

Establecimiento de objetivos: Ayudar a las personas a fijar objetivos alcanzables y significativos para generar una sensación de propósito y logro.

Seguimiento conductual: Registrar y observar el estado de ánimo y los niveles de actividad para identificar patrones y desencadenantes que pueden contribuir a los síntomas depresivos.

THE BALANCE describe una atención residencial privada dedicada a un solo cliente a la vez, con un tratamiento seleccionado tras la evaluación. El alojamiento residencial es distinto de la atención hospitalaria con ingreso. 

Pueden incluirse determinadas habilidades basadas en la DBT cuando resulte adecuado. Esto no establece que esté disponible un programa integral completo de DBT ni que el alojamiento de lujo mejore los resultados del tratamiento.

Evaluaciones integrales e individualizadas

La atención comienza con una evaluación de los síntomas, la salud, el riesgo, los tratamientos previos y las circunstancias individuales. El plan resultante define las prioridades, los profesionales pertinentes, el ritmo del tratamiento y los procedimientos de revisión.

Sesiones de terapia dirigidas por expertos

La psicoterapia individual y determinadas habilidades basadas en la DBT pueden formar parte del plan definido tras la evaluación. El modelo residencial para un solo cliente no debe describirse como un servicio que ofrece entrenamiento grupal en habilidades o DBT integral sin confirmar esos componentes.

Atención plena y prácticas de bienestar integral

Las habilidades de atención plena pueden incluirse en el trabajo basado en la DBT cuando sean adecuadas para el plan individual.

También pueden tenerse en cuenta la nutrición, el movimiento, el sueño y las necesidades de salud física. Estos apoyos no sustituyen al tratamiento indicado para la depresión.

Terapias experienciales y actividades recreativas

Las actividades complementarias deben seleccionarse según las necesidades evaluadas y la disponibilidad confirmada, en lugar de asumir que son componentes estándar de la DBT.

El tiempo de descanso reparador y las actividades adecuadas pueden planificarse en función de la salud de la persona y su horario de tratamiento.

Instalaciones de lujo

THE BALANCE ofrece alojamiento residencial privado en Mallorca y Zúrich. La residencia y los aspectos prácticos se confirman individualmente; el alojamiento no establece la eficacia clínica.

Cada programa residencial está dedicado a un solo cliente. El entorno físico varía según la ubicación, y los detalles concretos de la estancia residencial se confirman antes de la admisión.

Atención posterior y apoyo continuado

Nuestro centro de tratamiento de lujo destaca la importancia de los planes individualizados de atención posterior, que proporcionan apoyo y orientación continuados después del tratamiento.

La continuidad asistencial se planifica en función de las necesidades individuales y puede incluir el traspaso de la atención clínica y la continuación del tratamiento. Deben acordarse los servicios específicos y las responsabilidades profesionales; no se puede garantizar una transición sin dificultades ni una recuperación duradera.

Equipo multidisciplinar y personal de apoyo

Los profesionales pertinentes de psiquiatría, psicología, medicina y apoyo se seleccionan según las necesidades evaluadas, su ámbito de competencia profesional y su disponibilidad, dentro de un único plan coordinado.

Las condiciones de apoyo personal y práctico se acuerdan individualmente. El apoyo residencial no implica supervisión ni dotación de personal continuas de nivel hospitalario; las necesidades médicas o psiquiátricas agudas pueden requerir atención especializada externa u hospitalaria.

Recursos

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Puede la DBT ayudar a personas a las que no les han funcionado tratamientos anteriores?
Un pequeño ensayo piloto observó una mejoría con el entrenamiento en habilidades basado en la DBT añadido a un tratamiento antidepresivo estable, en comparación con una lista de espera. Se trata de evidencia preliminar, no de una prueba de que la DBT vaya a funcionar cuando otros tratamientos no hayan ayudado. Los síntomas persistentes justifican una revisión del diagnóstico, los tratamientos previos, los riesgos y las opciones adicionales.
¿Cuándo podrían empezar a notarse mejoras con la DBT?
No existe un plazo establecido de respuesta de la depresión específico de la DBT. Acuerde objetivos y revisiones periódicas con el profesional clínico. Si los síntomas persisten o empeoran, revise el plan de tratamiento en lugar de asumir que más tiempo o esfuerzo producirán necesariamente una mejoría.
¿Son necesarias tanto la terapia individual como los grupos de entrenamiento en habilidades en la DBT?
La DBT integral suele incluir terapia individual, entrenamiento grupal en habilidades, orientación entre sesiones y un equipo de consulta para terapeutas. Puede ofrecerse un trabajo centrado únicamente en habilidades o un trabajo individual basado en la DBT para necesidades concretas, pero no equivale al programa completo y debe describirse con precisión.
¿Puede la DBT abordar eficazmente trastornos que coexisten con la depresión?
Las habilidades de DBT pueden abordar la desregulación emocional que acompaña a otros trastornos, pero la idoneidad y la evidencia dependen del diagnóstico, los riesgos y el formato del tratamiento. El entrenamiento en habilidades no sustituye al tratamiento específico de cada trastorno, a la medicación cuando esté indicada ni a un nivel de atención más intensivo cuando sea necesario.
¿Qué papel desempeña la relación terapéutica en el éxito de la DBT?
Una relación de apoyo y colaboración es importante en la psicoterapia en general [7] y puede ayudar a las personas a hablar sobre experiencias difíciles y objetivos de tratamiento. No garantiza una mejoría ni establece una eficacia específica de la DBT para la depresión. Deben revisarse las inquietudes sobre la adecuación del tratamiento y el progreso.
Qué incluye
01

Contexto clínico

La información clara se contextualiza en cuadros complejos y concurrentes.

02

Factores individuales

La evaluación sigue siendo esencial porque las necesidades y los riesgos varían de una persona a otra.

03

Próximos pasos

Una conversación confidencial puede ayudar a determinar el camino más adecuado.

¿No está seguro de dónde encaja la situación?

Su equipo de admisiones

Jil Moore
Jil MooreDirectora de Relaciones con Clientes
Cynthia Nakhle
Cynthia NakhleResponsable de admisiones

Una primera conversación confidencial puede ayudar a comprender el cuadro y determinar si nuestro entorno es adecuado.

THE BALANCE
UN PRIMER PASO

Preguntas sobre nuestros tratamientos