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Recurso clínico

Efectos del maltrato emocional y el control coercitivo en la salud mental

Cómo puede afectar el maltrato emocional al bienestar, cuándo solicitar una evaluación y cómo la seguridad y el apoyo individual pueden orientar la recuperación.

Revisado clínicamente porDr. Sarah Boss, MD
Residencia de piedra con piscina, césped y palmeras

El maltrato emocional y el control coercitivo pueden afectar a la confianza, el sueño, las relaciones y la sensación de seguridad de una persona. A veces se describen estas experiencias como «abuso narcisista». Esta expresión es una descripción informal de una conducta, no un diagnóstico de ninguna de las personas implicadas. El maltrato no demuestra la existencia de un trastorno de la personalidad narcisista (TPN), y un diagnóstico de TPN no implica que alguien ejerza maltrato.

Sus efectos merecen atención con independencia de la etiqueta utilizada. No es necesario demostrar por qué otra persona actuó como lo hizo antes de buscar ayuda.

Reconocer los efectos en la vida cotidiana

La humillación, la intimidación, el aislamiento o el control reiterados pueden hacer que una persona sienta miedo, confusión o la necesidad de estar constantemente en guardia. Puede notar dificultades para concentrarse, alteraciones del sueño, evitación de determinadas situaciones o una pérdida de confianza en sus decisiones. Estas respuestas varían: algunas personas presentan pocos síntomas, mientras que otras necesitan un apoyo considerable.

Los cambios en el estado de ánimo o los síntomas físicos no deben atribuirse automáticamente solo al maltrato. Una evaluación por un profesional sanitario puede tener en cuenta otros factores que contribuyan a ellos e identificar el tipo de apoyo necesario. La Organización Mundial de la Salud describe consecuencias para la salud mental asociadas a la violencia de pareja y la violencia sexual, entre ellas la depresión, la ansiedad y el estrés postraumático. Son consecuencias posibles, no predicciones sobre lo que le ocurrirá a una persona concreta.

Ansiedad, depresión y síntomas relacionados con el trauma

La ansiedad puede incluir temor persistente, tensión o preocupación por lo que pueda ocurrir después. La depresión puede manifestarse con un estado de ánimo bajo sostenido, una disminución del interés, falta de energía o cambios en el sueño y el apetito. Ninguna de estas afecciones puede determinarse a partir de una etiqueta aplicada a una relación o de una breve lista de síntomas.

Algunas personas desarrollan un trastorno de estrés postraumático (TEPT) tras vivir experiencias traumáticas que cumplen los criterios diagnósticos pertinentes. La evaluación tiene en cuenta la exposición, el patrón de síntomas, su duración y su interferencia en la vida cotidiana. Los recuerdos intrusivos, la evitación de aquello que recuerda lo ocurrido y la sensación persistente de amenaza pueden ser relevantes, pero el malestar tras el maltrato no implica necesariamente un TEPT.

El TEPT complejo presenta dificultades adicionales relacionadas con las emociones, la percepción de uno mismo y las relaciones. Requiere una evaluación especializada, no una etiqueta obtenida en internet. El trauma prolongado puede producirse tanto en la edad adulta como en la infancia. Haber sufrido maltrato no significa que una persona vaya inevitablemente a ejercerlo, desarrollar un trastorno de la personalidad o permanecer enferma de por vida.

La seguridad está por encima de la presión para «pasar página»

Si el maltrato continúa, el plan de tratamiento debe tener en cuenta las circunstancias actuales. Aconsejar que se perdone, que se confronte a alguien o que se abandone la relación de inmediato puede ser poco útil o inseguro. La dependencia económica, los hijos, la vivienda, las preocupaciones relacionadas con la situación migratoria y la conducta de la otra persona pueden condicionar las opciones disponibles.

Un servicio confidencial de atención a la violencia doméstica puede ayudar a valorar las opciones sin exigir un diagnóstico de la persona que causa el daño. Si existe la posibilidad de que se vigilen las comunicaciones, considere utilizar un dispositivo más seguro o acudir a un lugar de confianza para buscar apoyo. Si hay un peligro inmediato, contacte con los servicios de emergencia locales.

Encontrar la atención adecuada

Explique a un profesional clínico cómo le afecta la situación en el presente, aunque no desee relatar cada episodio. Puede ser útil anotar los cambios en el sueño, el estado de ánimo, la concentración, el consumo de sustancias y el funcionamiento cotidiano. Puede preguntar por la confidencialidad y sus límites antes de compartir información sensible.

La atención debe adecuarse al problema identificado en la evaluación. Existen tratamientos basados en la evidencia para la depresión, la ansiedad y el TEPT. Para el TEPT, la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma y la terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) son opciones psicológicas establecidas, tal como se describe en las directrices de la OMS. El ritmo del tratamiento debe acordarse con la persona, y quien lo proporcione debe contar con la formación adecuada; no se trata de exigir que reviva sus experiencias sin apoyo.

Recuperar la sensación de poder elegir

La recuperación puede implicar medidas prácticas de seguridad, relaciones de apoyo y oportunidades para tomar decisiones cotidianas sin presión. Entre los pequeños pasos posibles están retomar el contacto con alguien de confianza, concertar una cita, volver a una actividad significativa o identificar un límite que considere seguro establecer.

El progreso es individual y puede ser irregular. Que el malestar persista no significa que falte resiliencia. Nadie es responsable de las decisiones de maltrato de otra persona, ni necesita convertirse en un determinado tipo de «superviviente fuerte» para merecer atención.

Si tiene pensamientos de suicidio o de autolesión, contacte cuanto antes con un servicio local de atención en crisis o con un profesional de la salud mental. Si no puede mantenerse a salvo o se ha producido un intento de suicidio, busque ayuda de emergencia de inmediato.

Qué incluye
01

Contexto clínico

La información clara se contextualiza en cuadros complejos y concurrentes.

02

Factores individuales

La evaluación sigue siendo esencial porque las necesidades y los riesgos varían de una persona a otra.

03

Próximos pasos

Una conversación confidencial puede ayudar a determinar el camino más adecuado.

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